Delincuentes se refugian en Bosawás
Mariela Fernández mariela.fernandez@laprensa.com.ni
El jefe de la Policía de Siuna, comisionado Luis Alberto Pérez Olivas, denunció que la reserva natural Bosawás se ha convertido en un sembradío de marihuana y en refugio para los delincuentes de la zona.
Pérez señaló que más de 600 familias de la zona y aledañas al lugar han invadido Bosawás, convirtiéndola en un sitio intransitable e inseguro. “Ahí se esconden los delincuentes y mucha gente se ha tomado tierras para cultivar marihuana”.
Según el jefe policial, el año pasado descubrieron un aproximado de 27 manzanas de marihuana.
Pérez señaló que entre las limitantes para controlar la situación, está el poco presupuesto de la institución, la reducida cantidad de oficiales, la inaccesibilidad de algunas zonas y, con el nuevo código, la Policía no tiene potestad para incautar droga, sino que ello está en manos de los jueces.
“Por supuesto que esto nos imposibilita a nosotros y el juez no puede cumplir con lo establecido, ya que la visita a algunos lugares lleva seis días de camino y por lógica el juez no va a abandonar sus labores”, sostuvo el jefe policial.
“Tenemos sólo 80 oficiales y hay que cubrir además de Siuna, Bonanza, Rosita y Prinzapolka”.
Agregó que apenas reciben 10.50 córdobas diarios para la alimentación de un oficial, mientras el salario de éstos anda alrededor de los 1,700 córdobas mensuales.
Indicó que hasta hace un mes en todo el Triángulo Minero se contabilizaban 17 expendios de drogas, entre ellas marihuana y cocaína, principalmente.
“No hemos logrado tener una presencia significativa en los lugares que, de acuerdo a nuestros análisis, hay mayor tráfico y consumo de droga, tal es el caso de Prinzapolka”, dijo Pérez.
VICEALCALDE PIDE SACAR A INVASORES
Por su parte, el vicealcalde de Siuna, Carlos Aguilar Gómez, hizo un llamado al Presidente de la República, Enrique Bolaños, y a los diputados de la Asamblea Nacional, a tomar cartas en el asunto y buscar una alternativa para desalojar a las más de 600 familias que han invadido la reserva ecológica.
“Este es un problema serio que estamos viviendo, hay gente que se ha apoderado hasta de 2,000 manzanas de tierra”, enfatizó Aguilar Gómez.
Según Aguilar, la gente “invasora” de Bosawás es del Pacífico. “Es gente pudiente, son gente que tienen tierras en el Pacífico y vienen para acá buscando el comercio ilícito de drogas”.
Asimismo, indicó que esta gente además de convertir la reserva ecológica en “un nido de delincuentes y de cultivo de marihuana”, están despalando los bosques. “Han dañado la madera y están secando los ríos”.
Aguilar agregó que es deber del gobierno ponerle un “hasta aquí” al problema. “Deben buscar la solución para sacar a esta gente y salvar la reserva, acordémonos que es parte del pulmón del mundo y el gobierno tiene el deber de buscar una solución pronta”.
RESERVA DE LA BIOSFERA
Según datos de la Secretaría Técnica de Bosawás, del Ministerio de Recursos Naturales (Marena), ésta es la primera reserva de biosfera de Nicaragua. Comprende el 14 por ciento del territorio nacional, aproximadamente 2 millones de hectáreas (20,000 kilómetros cuadrados).
Asimismo indica que incluye en su área los municipios de Waslala, Siuna, Bonanza y Waspán de la Región Autónoma del Atlántico Norte y los municipios de Wiwilí y Cuá-Bocay, en el departamento de Jinotega.
La reserva comparte en gran parte de sus límites Oeste y Norte con Honduras, el Río Coco, el más largo de Centroamérica. Esta área toma su nombre de tres accidentes geográficos que sirven de límite a su zona núcleo: el Río Bocay al Oeste, el Cerro Saslaya al Sur y el Río Waspuk al Este.
La legislación pertinente para la reserva de la biosfera Bosawás, diferencia un área núcleo y una zona de amortiguamiento. Su área núcleo consta de 800,000 hectáreas, espacio de vida de las etnias Mayagna y Miskito, y su área de amortiguamiento de 1,200,000 hectáreas, habitada sobre todo por mestizos. 
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