Dictador
William d’Arbelles
La guerra pasada, cuando parte del pueblo iraquí se alzó en armas contra Saddam, George Bush padre la paró aún contra el consejo del entonces jefe del Ejército, Colin Powell. Los traicionaron, los dejaron solos y Saddam los masacró.
Ahora, como menciona Fabián Medina en su columna del 27 de marzo, Saddam es un dictador criminal, de eso no hay duda, pero las razones que presentó Bush no son válidas. Esta es una guerra política donde los perdedores son los peones de los dos bandos y la población civil iraquí que sufre por los errores de puntería del ejército gringo. Y hablando de las armas de destrucción masiva, los gringos usaron en la primera guerra municiones radiactivas que han causado hasta la fecha unas 10 mil víctimas de las cuales casi dos mil han muerto debido al cáncer desarrollado a causa de la radiación.
Ottawa, Canadá 
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