¿Por qué se agotó Vicente?
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 | Ruhle lo explica |
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Vicente Padilla, justo en el movimiento que debió ajustar. |
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Edgard Tijerino M./Enviado a Filadelfia edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Se supone que cuando tenés 25 años y estás ansioso de mostrar todo tu potencial y consistencia, tu brazo puede resistir un fuerte trabajo y que 206 entradas no deberían afectarte. O casi 300 entradas como dicen Larry Bowa y Ramón Henderson explicando lo que ellos consideran cansancio en la poderosa “escopeta” derecha de Vicente Padilla.
Recuerdo que en cierta ocasión, Denis se acercó a las 300 entradas en la temporada, agregando por supuesto el trabajo en el spring. Eso sí, no era su primera campaña como abridor. En 1979, después de haber incursionado fuertemente en el béisbol de invierno durante años consecutivos, Martínez completó 18 juegos, en uno de sus alardes de consistencia.
Vi a Denis y estoy viendo a Vicente. Resulta fácil percatarse de la mayor envergadura física del chinandegano. Aunque no tan espigado como Albert Williams, da la impresión de ser el mejor construido físicamente de los 6 tiradores nicas que han escalado el Everest de las Grandes Ligas.
Padilla insiste en que su brazo está bien y que podía incluso, tomar nuevamente la píldora para una última apertura. Se sintió mal en el intento frente a los Bravos el pasado martes, pero el examen a que fue sometido, indica que su brazo no tiene problemas.
Hasta ayer, ninguna de las explicaciones sobre el cansancio de Vicente era convincente. Uno apuntaba los detalles en la libreta pero no les hacía swing considerándolos fuera de la zona de strike.
Hasta que apareció el coach de pitcheo Vern Ruhle, y aprovechando la suspensión por lluvia del último juego de la serie con los Bravos, dijo a los periodistas:
“El cansancio del brazo de Padilla, se debe a la modificación aplicada a su mecánica de lanzar”, y continuó: “Resulta que estaba soltando la pelota en un punto bastante bajo y eso le quitaba efectividad para dominar porque sus lanzamientos eran mejor vistos por un bateo muy estudioso del joven pitcher que estaba prevaleciendo... Consecuencia de eso, decidimos levantar ese punto en que la bola salía de su mano, y ese cambio de ángulo, lo suficientemente amplio, lo obliga a un esfuerzo mucho mayor... Se trata de un ajuste nada sencillo, y aunque le permitió regresar a niveles de dominio, también lo ha desgastado”.
FUE SORPRENDENTE
“Pensamos en Padilla como un excelente soporte de José Mesa en el bullpen, porque considerábamos tener el material para una responsable rotación, pero las circunstancias obligaron a un cambio de planes con él”, apuntó Ruhle.
“Algunos de nuestros potenciales abridores se debilitaron mientras Padilla crecía impresionando y se decidió dejarlo como quinto abridor”, agregó.
“Fue sorprendente verlo establecerse rápidamente y convertirse en el brazo más consistente del staff”. 
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