Reñidas elecciones alemanas
Isaac Bigio*
Alemania acaba de tener las elecciones más disputadas de su historia republicana. El que las ganó, el demo-cristiano Edmund Stoiber, no ha podido desplazar al gobierno. Al igual que en el caso estadounidense la jefatura del Estado pasa a quien perdió por pocos puntos porcentuales.
En la mayor potencia de las Américas, el oficialismo demócrata asociado a Clinton y su ‘tercera vía’, pese a triunfar, no pudo mantenerse en la Casa Blanca.
El segundo en los comicios, el conservador Bush, se convirtió en presidente. La nueva administración republicana dio un giro de timón en la política mundial generando una corriente dura que potenció a la derecha europea y ayudó a barrer a los socialdemócratas de la ‘tercera vía’ en países claves como Francia, Portugal u Holanda.
Las recientes elecciones suecas y germanas han controlado la oleada conservadora permitiendo que sobrevivan esos gobiernos socialdemócratas. El canciller socialdemócrata alemán Gerhard Schröder quedó segundo a leves puntos porcentuales de los conservadores cristianos. Mas, se hizo de la victoria gracias a conseguir más curules y al apoyo de los verdes quienes fueron la sensación electoral.
En el principal país de la Unión Europea la ‘Tercera Vía’ se hizo del poder de la misma manera en que sus adversarios se la arrebataron en EE.UU.
Gran parte del suceso de Schröder se dio al giro que éste dio al final de la campaña. Empezó a hablar de las ventajas de los impuestos y la intervención estatal para socorrer a los damnificados de los diluvios. Su carta principal fue montarse en la fuerte oposición popular germana a una intervención militar contra Irak. Los discursos izquierdistas también ayudaron a quitar electores y piso a los ex-comunistas del Partido Demo-Socialista (PDS), a punto que éste no ha podido llegar al 5 por ciento que le permitiría tener una representación parlamentaria directa.
Schröder ha prometido que Alemania vetará una nueva guerra. Su ministro de justicia incluso llegó a comparar a Bush con Hitler. Schröder se ha convertido en el principal adversario de la línea halcona de Bush dentro del Grupo de los 7 países más ricos. Para Washington las relaciones con Berlín se han venido ‘envenenando’.
* El autor es analista internacional, Profesor e investigador de la London School of Economics & Political Sciences. isaacbigio@yahoo.com 
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