La matan con cinta adhesiva
Carlos Martínez Morán carlos.martinez.@laprensa.com.ni
Una mujer murió asfixiada después de haber sido amordazada y atada de pies y manos, por parte de desconocidos que penetraron a una casa, que también sirve como local de diferentes pequeños negocios, con propósitos de robar en el mismo.
La vivienda está ubicada a unas dos cuadras de donde funcionó la Cervecería Victoria, en el Barrio Santo Domingo de esta capital.
La fallecida fue identificada como Blanca Azucena Chavarría Fariña, de 36 años, originaria del municipio de Muy Muy, Matagalpa.
El jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Horacio Rocha, confirmó que la víctima pereció por asfixia, después que los desconocidos le cubrieran el rostro con cinta adhesiva.
El jefe policial manifestó preocupación porque desde hace mucho tiempo Managua no registra un caso similar, donde el móvil sea el robo seguido de homicidio.
Esperanza del Socorro Herdocia Paniagua, amiga de la fallecida, y quien residía con ésta en la misma casa desde hace 10 años, informó que el hecho se produjo a eso de las 11:30 de la noche del lunes, cuando en su casa de habitación incursionaron varios hombres encapuchados y armados de pistolas, para apropiarse de 85 mil córdobas y una buena cantidad de ropa nueva que estaba en venta. Ellos aprovecharon que ambas mujeres dormían profundamente.
“Yo me desperté sobresaltada al sentir que alguien se me sentó en el pecho y otro en las piernas; al tiempo que me ordenaban que me quedara quieta y callada o de lo contrario me matarían”, relató Herdocia.
Señaló que no pudo apreciar el rostro de los delincuentes porque toda la habitación estaba totalmente oscura. Sin embargo, consideró que se trataba de cuatro o seis desconocidos quienes que se introdujeron a su vivienda.
“Ellos me amordazaron y me ataron de las manos. Pero a Blanca Azucena, además de amarrarle las manos, le cubrieron todo el rostro y la cabeza con cinta adhesiva hasta dejarla como una momia”, explicó.
DOS HORAS DE TERROR
La mujer relató los momentos de terror que sufrió durante el asalto, que calcula transcurrió en dos horas, cuando uno de los desconocidos que aparentemente estaba nervioso le dijo que la iba a matar y le colocó el cañón de la pistola en la cabeza.
“Yo le imploré, le rogué, le dije que se llevaran todo lo que ellos quisieran pero que no nos mataran”, refirió la mujer.
Los desconocidos estuvieron dentro del local, rebatiendo el ropero, las gavetas de los muebles y de la caja donde guardan el dinero de la pulpería. También comieron y bebieron de todo lo que encontraron en el interior de la vivienda.
A eso de la una y media de la madrugada los sujetos salieron de la casa y fue cuando ella pidió ayuda a su vecina, Li- llyam Zambrana Salinas.
“Después que ella me soltó, corrimos a la cama de Blanca Azucena, le quitamos toda la envoltura y la liberamos de las manos pero ella no reaccionó. Ya no despertó pese a que le dimos respiración artificial por la boca y por la nariz”, dijo aún nerviosa la testigo.
DETIENEN A SOSPECHOSOS
El jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Horacio Rocha, sigue de cerca las investigaciones que realiza sobre el crimen en el Distrito Cuatro de la Policía.
El jefe policial confirmó que dos personas fueron arrestadas en ese distrito como sospechosas de haber participado en el crimen y que ayer fueron sometidas a interrogatorio policial.
Las dos personas detenidas se encontraban en las inmediaciones del escenario del crimen y, según Rocha, “tienen que haber visto algo, oído algo”.
Hasta ayer la Policía no determinaba si el móvil del crimen fue el robo.
ROBAN ESFUERZO DE AÑOS
Esperanza del Socorro Herdocia Paniagua expresó que el dinero robado era el resultado del intenso trabajo desarrollado durante varios años, en la venta de todo tipo de comida y ropa. Ambas mujeres pretendían utilizar el dinero en mejoras de su casa. 
|