Mi Punto de Vista
Fragilidad
Freddy Potoy R. freddy.potoy@laprensa.com.ni
Después de ese exceso de júbilo que se ha generado alrededor del proceso judicial que pende sobre el ex presidente del Parlamento, Arnoldo Alemán, así como por la destitución de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional y la posible desaforación del ex mandatario, hay que poner los pies sobre la tierra y ver con frialdad las cosas.
El temor del Fondo Monetario Internacional (FMI) de soltar 100 millones de dólares al Gobierno de Enrique Bolaños evidentemente tiene sus fundamentos políticos acertados.
La más reciente “batallita” contra los corruptos de la administración del ex presidente Alemán, la lideró Daniel Ortega y sus seguidores, mientras Bolaños estaba en Estados Unidos.
Para sacar de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional a Alemán y su grupo, sólo fue posible por los 38 diputados del FSLN. La bancadita Azul y Blanco fiel a don Enrique Bolaños es casi nada en el Parlamento ante la fuerza de los sandinistas y arnoldistas.
Después Nicaragua tuvo que pagar un costo de imagen muy alto al cederle al “diputado pistolero” Fernando Avellán la vicepresidencia del Legislativo, mientras es enjuiciado criminalmente. Eso evidencia lo sucia que es nuestra clase política. A eso se agrega que también se le cedió un cargo en la directiva parlamentaria a Jorge Matamoros de quien se dijo muchas cosas horribles el propio día de la destitución de Alemán y su gente.
En todo este relajo, quienes estaban sobrios, lúcidos y con mente clásica de conspiradores, eran los políticos del FSLN, que no dudaron en saciar las debilidades de Avellán y Matamoros, entregándoles dos cargos. El FSLN ganó más que eso sin estar en puestos claves.
Entonces esos 47 votos se convierten en 45 cuando en la directiva parlamentaria hay algunas personas con criterios mezquinos y no encaminados al bienestar común del país.
Los arnoldistas han demostrado tener solidez y aquí viene el asunto medular: el “matrimonio” entre los diputados de Daniel Ortega y los fieles a Bolaños, es muy frágil, y el FSLN no está para cumplir órdenes de Bolaños.
Hay leyes claves que deben aprobarse como por ejemplo, el Presupuesto General de la República del próximo año. También el Legislativo deberá nombrar al Superintendente de Pensiones, a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y estos últimos se elegirán con el voto favorable de por lo menos el 60 por ciento de los diputados de la Asamblea Nacional, manda la Constitución.
Igual están en juego aprobar mediante leyes algunas medidas sugeridas por el FMI, pero Ortega y Alemán seguramente volverán a sus rediles y querrán llenarse de populismo, todo para causar fricciones políticas y controlar al Ejecutivo.
Las autoridades están en una disyuntiva: echar preso a Alemán o dejarlo impune. Si lo echan preso, Alemán utilizaría eso como estandarte político para victimizarse y levantar su popularidad. Hay mucha gente que lo apoya. Si lo dejan impune, será como un tigre herido que tratará de despedazar a sus enemigos.
Allí está el reto de los políticos del gobierno. Ojalá José Antonio Alvarado haga algo porque los asesores de Bolaños, ya debieron ser despedidos. 
|