Especial
Apretada victoria de Schroeder
Agencias
BERLIN.- Los socialdemócratas del canciller Gerhard Schroeder triunfaron en las elecciones generales de Alemania por estrecho margen. El canciller enfrentará una dura oposición a nivel local, y deberá encarar la tarea de reconstruir sus vínculos con Estados Unidos, tras una campaña que enfureció a Washington.
Schroeder se aseguró el domingo otros cuatro años de mandato para su coalición con el partido de los Verdes. Fue la segunda victoria de los socialdemócratas en Europa, esta vez en el país más influyente de la Unión Europea (UE), tras el triunfo de la semana pasada en Suecia.
El canciller alemán deberá lidiar con graves problemas como el desempleo crónico y un lerdo crecimiento económico, al frente de una precaria mayoría.
EL RESULTADO MÁS ESTRECHO DE LA POSGUERRA
Resultados oficiales divulgados el lunes en la madrugada mostraron que los socialdemócratas y los Verdes consiguieron conjuntamente un 47.1 por ciento de los votos para la cámara baja del Parlamento, o Bundestag. Los partidos de oposición liderados por los conservadores de Edmund Stoiber, premier del estado federado de Baviera, lograron un 45.9 por ciento.
Eso brindó a la coalición gobernante 306 escaños en el parlamento de 603 bancas, frente a 295 de los conservadores de la alianza Unión Democristiana-Unión Socialcristiana (CDU/CSU) y los demócratas libres (FDP), el margen más estrecho para una coalición gobernante alemana tras la posguerra. Los ex comunistas consiguieron apenas dos escaños.
Stoiber dijo que Schroeder enfrentará una oposición vigorizada, y pronosticó que “el gobierno de Schroeder durará poco tiempo”.
TÓNICA ANTIGUERRERISTA PROVECHOSA
La oposición de Schroeder a participar en un ataque contra Irak parece haberle dado el impulso necesario para el triunfo en las postrimerías de la campaña. Pero generó tensiones con Estados Unidos y acusaciones de que agitó emociones contra un aliado vital con propósitos puramente electorales.
Los analistas esperaban que Schroeder adoptara un tono más conciliador con Estados Unidos tras la elección, pero éste no mostró el lunes intenciones de alterar su postura.
La victoria de Schroeder propinó a la declinante izquierda política europea otro estímulo una semana después que los socialdemócratas triunfaron en Suecia, tras una serie de victorias de la derecha en los comicios en varios países europeos.
Irritado por las críticas de los socialdemócratas de Schroeder a Washington, el gobierno estadounidense mantuvo en la mañana del lunes un deliberado silencio sobre el resultado de las elecciones generales alemanas, mientras los gobiernos de todo el mundo se apresuraban a felicitar al líder alemán por su victoria.
“No nos apresuramos a decir nada por el momento, son órdenes”, declaró un responsable del departamento de Estado.
VERDES FUERON CLAVES PARA EL TRIUNFO
El nuevo gobierno alemán tendrá también un nuevo centro de gravedad, con el fortalecimiento de sus aliados Verdes en los comicios legislativos.
Al ministro de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer —gracias a cuya popularidad y carisma los ecologistas han obtenido el mejor resultado electoral de su historia partidaria de 20 años, más del 8 por ciento del voto nacional— le corresponderá de inmediato la tarea de recomponer las maltrechas relaciones con Estados Unidos.
Fischer es el político más popular de Alemania, según las encuestas, y su trayectoria es muy rica y paradójica. De manifestante revoltoso que apedreaba a la policía en 1968, activista anti-establishment y habitante de una promiscua comunidad, evolucionó a defensor del medio ambiente, pacifista y ahora, es un político realista y pragmático que ha puesto a su país en el círculo de poder más alto del mundo.
El líder verde será el encargado de reparar la “porcelana rota” durante toda la campaña, tras el anuncio de Schroeder de que bajo su mandato Alemania no apoyará una intervención militar en Irak, con o sin el mandato de las Naciones Unidas.
Para Schroeder el apoyo de los Verdes es ahora más vital que nunca, habida cuenta de la disminución del caudal de votos (-2,4 por ciento) que ha registrado el SPD en estas elecciones. Informes de prensa sostenían que el canciller daría una cuarto puesto ministerial a sus aliados.
UNA REFORMA Y LA MODERNIZACIÓN PENDIENTES
En materia de lucha contra el desempleo, tema central de la campaña política de este año y que afecta a más de 4 millones de personas (9.6 por ciento de la población activa), los ecologistas apoyarán a Schroeder en la implementación de las recomendaciones de la comisión Harz (por el nombre del experto Peter Harz, del consorcio Volkswagen) para reducir a la mitad esa cifra en tres años.
Los sectores más tradicionales del SPD y los sindicatos han sido hasta ahora reacios a introducir reformas en el mercado laboral que implicaran un fomento del trabajo independiente y de la creación de pequeñas empresas por parte de los desocupados con incentivos especiales.
“Tenemos mucho trabajo por delante. Sobre todo en impulsar las reformas estructurales y la modernización que necesita el país para ponerlo en sintonía y competitividad con la creciente globalización mundial”, dijo Fischer en conferencia de prensa.
Pero el objetivo es también integrar esas reformas dentro de un concepto de justicia social más acorde con los principios de respeto al medio ambiente que se ha propuesto este gobierno. A largo plazo esto implicará un paulatino pero decisivo cambio de modelo social, menos consumista y más respetuoso de la ecología en el planeta.
Entre los cambios a introducir en la nómina ministerial del nuevo Ejecutivo figura el de la cartera de Justicia, cuya titular, Herta Daeubler-Gmelin, protagonizó un incidente en las relaciones con Estados Unidos, al comparar en una conversación con sindicalistas los métodos del presidente George W. Bush con los de Adolfo Hitler.
EE.UU.: "RELACIONES ENVENENADAS"
El secretario de la Defensa de Estados Unidos, Donald H. Rumsfeld, criticó el lunes el tono antinorteamericano de las elecciones alemanas, diciendo que han “envenenado” las relaciones entre los dos países.
“No tengo comentarios con respecto a los resultados de las elecciones alemanas, pero me gustaría decir que la forma en que fueron conducidas no ayudaron”, dijo Rumsfeld a la prensa luego de reunirse con el presidente polaco Aleksander Kwasniewski en Varsovia. “Y como indicó la Casa Blanca, han tenido el efecto de envenenar las relaciones”.
Rumsfeld aparentemente se refirió a comentarios publicados el sábado en el diario The Financial Times por la asesora en seguridad nacional, Condoleezza Rice, quien fue citada al indicar que la comparación entre el presidente George W. Bush y Hitler, hecha por la ministra de justicia alemana, había creado una atmósfera “envenenada”.
Funcionarios estadounidenses fueron incomodados también por la enfática oposición del canciller federal Gerhard Schroeder a cualquier acción militar estadounidense contra el dirigente iraquí Saddam Hussein.
Schroeder trató de solucionar la disputa sobre los supuestos comentarios de la ministra, enviándole a Bush una carta en la que dice que ella nunca hizo tales aseveraciones.
Al ser consultado el lunes por lar misiva, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo que ella “realmente no parecía una disculpa. Se leía más como un intento de explicación”.
"NO" EN FIRME
Estimulado por su victoria en la elección más reñida en la Alemania de posguerra, el canciller federal Gerhard Schroeder mantuvo ayer su enérgica oposición a una guerra contra Irak. El canciller alemán insistió en que no enviará tropas a Irak inclusive si las Naciones Unidas respaldan un operativo militar. “He formulado la posición de Alemania, y no pienso retractarme”, dijo Schroeder en declaraciones a la televisión alemana.
(Con informaciones de AP, AFP y el diario El País).
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