Campo & Agro
Campesinos tratan de autosostenerse
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Éstas son las galeras construidas por los campesinos para los cerdos y ovejas pelibuey que han instalado en la comunidad El Brasilito. |
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Lucía Vargas C./Corresponsal economia@laprensa.com.ni
CARAZO.- Cinco familias de la comunidad rural El Brasilito, ubicada en la zona seca de San Marcos, están a la cabeza de la microempresa “El Porvenir,” cuyo nacimiento parte de la fuerza de voluntad de sus beneficiarios, el trabajo en equipo y el deseo de salir de la pobreza en que han vivido, según planteó el campesino Evelio Navarrete.
La transformación del modo de vida de estas familias ahora radica en la adquisición de ocho vacas, dos bueyes, 24 ovejas pelibuey, 180 aves ponedoras, la construcción de galera y corral, pero además los frutos obtenidos les facilitó la compra de 12 manzanas de tierra para sembrar sorgo, frijol y maíz, explicó Navarrete.
Los campesinos en busca de obtener un mejor nivel de vida, también invirtieron en la compra de una línea de ropa, negocio que ahora les genera 1,000 córdobas semanales de intereses, dijo Evelio Navarrete, tras señalar que las ganancias han sido fruto de la venta de huevos, ropa y la venta de 31 cerdos que inicialmente incluyó el proyecto.
Estos campesinos iniciaron con el apoyo que por cinco meses les brindó el organismo Fundación de Desarrollo Socioeconómico y Ambiental (Fundesa), con lo que sólo obtuvieron una mínima ayuda que muy pronto fracasó.
Pese a este inconveniente, doce de los 22 beneficiarios se quedaron trabajando y poco a poco estos se fueron retirando hasta que finalmente sólo cinco decidieron seguir adelante.
TENACIDAD Y TRABAJO
Para los campesinos, su microempresa es producto de la tenacidad y el trabajo en comunidad que han impulsado desde en agosto del año 2001, tres meses después que Fundesa los dejara solos cuando fracasó el inicial proyecto.
Esta vez con el desembolso de 82,000 córdobas que Prosesur aportó para que éste continuara, se levantaron con la ayuda y conocimientos de Lorenzo López Pérez, el nuevo administrador que contrató Prosesur y diseñó la nueva estrategia, dijeron los beneficiarios.
A criterio de Navarrete el proyecto inicial fracasó porque no tuvo ningún efecto en la reducción de la pobreza, partiendo de la frágil economía del campesino.
ESPERAN PROMESA
El éxito de este proyecto piloto motivó la visita de Mario Rosales, presidente ejecutivo del IDR, quien ofreció el desembolso de una partida para fortalecer el proyecto, dijo Evelio Navarrete, quien asegura que la ayuda fue ratificada por el presidente Enrique Bolaños, en su última visita a Carazo, pero hasta ahora no se ha concretado. 
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