Especial
Los parques: Abandono y delincuencia
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 | “Mientras nosotros no podamos darle sana diversión a nuestra niñez, esos niños al crecer van a seguir creyendo que divertirse es sostener una batalla campal a pedradas o comenzar a oler pega y fumar a los diez u once años, porque no tenemos segmentados los espacios de diversión y esparcimiento para la niñez”, opina el capitán Oscar Vargas, jefe de Seguridad Pública del Distrito Dos de Managua |
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Los únicos que pueden sentarse seguros en las bancas de los parques son personas drogadictas como las de la gráfica, víctimas de la pobreza y la marginacion. |
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Benjamín Blanco benjamin.blanco@laprensa.com.ni
En Managua hay 138 parques. Pero en lugar de ser lugares donde los niños lleguen a saltar, correr o practicar cualquier deporte o juego, actualmente sirven de refugio para indigentes, ladrones y mujeres u hombres adictos al alcohol y a cualquier tipo de droga.
Los parques de la ciudad están prácticamente tomados por delincuentes y drogadictos del mismo barrio o de barrios vecinos desde hace unos 12 años, después de 1990, cuando la violencia de la guerra en el campo tomó otras formas y se trasladó a zonas urbanas.
“De allí que yo creo que debe hacerse un esfuerzo común, conjunto, entre la Alcaldía de Managua, Policía Nacional y las instituciones ligadas con el sector social del gobierno, porque ciertamente aquí no hay espacios de recreación para la niñez ni para la adolescencia”, afirmó el capitán Oscar Vargas, jefe de Seguridad Pública del Distrito Dos de Managua.
La idea de este jefe policial parece disolverse al descubrir la realidad de la institución que, en teoría, es la encargada de mantener y garantizar el buen funcionamiento de todos los parques de la capital.
La Dirección General del Ambiente de la Alcaldía de Managua otorgó para todo el año a la dirección de ornato de la Comuna un millón 700 mil córdobas, destinados al mantenimiento de todos los parques, eso daría a poco más de mil córdobas por parque al mes, ni siquiera para pagar un cuidador, asumiendo que todos los parques recibirían los fondos por igual.
“Con ese monto apenas se logra dar mantenimiento únicamente a unos 25 parques, considerados de prioridad. El mantenimiento consiste en reparar las tuberías de agua, la instalación eléctrica y el mantenimiento de toda la infraestructura, incluyendo los juegos infantiles”, indicó Edgardo Cuarezma, Director General del Ambiente.
Con esa misma partida debe atenderse durante un año a otros 47 parques comunitarios más grandes que reciben un leve mantenimiento, con reparaciones menores, algo de pintura, limpieza, etc.
La falta de recursos, Cuarezma la explica de otra forma más práctica. “El Parque Las Piedrecitas necesita una restauración a profundidad que cuesta más de 700 mil córdobas, lo cual representa más del 40 por ciento de lo que tenemos de gasto anual para todos los parques”, expone.
El caso del Parque “Luis Alfonso Velásquez Flores”, construido después del triunfo de la revolución sandinista en los escombros de la vieja Managua, es aún peor. Para dejarlo como nuevo se necesitan un millón 800 mil córdobas.
EN MANOS DE LOS VECINOS
Durante un recorrido realizado por LA PRENSA por diversos distritos de la capital, constatamos que son muy pocos los parques donde la comunidad se preocupa por mantenerlos en buen estado.
Entre éstos está el Parque Los Amigos, en Villa Progreso, y el Parque El Carmen, donde hay asociaciones de vecinos que en coordinación con la Alcaldía al menos ayudan a mantenerlos limpios, aunque carecen de luminarias.
“El fenómeno de los parques más pequeños es que la población no los cuida, y por un problema cultural los han deteriorado. Aquí coinciden los jóvenes en riesgo, que han vuelto los parques algunas veces peligrosos”, apuntó.
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