Arafat pide detener atentados
AP y AFP
JERUSALÉN.- En su edificio de oficinas, rodeado por las fuerzas israelíes, una alambrada de púas y una trinchera, Yasser Arafat volvió a convocar ayer a los milicianos palestinos para que detengan los ataques contra Israel.
“Reitero mi llamado a nuestro pueblo y a todas nuestras facciones para que detengan cualquier ataque violento dentro de Israel, porque (el primer ministro Ariel) Sharon explota estas operaciones como un pretexto para implementar sus planes de destruir la paz de los valientes”, dijo Arafat en un mensaje publicado en la página de Internet de la agencia informativa palestina, Wafa.
Las tropas israelíes, con tanques y motoniveladoras, comenzaron el jueves a destruir los edificios del complejo de oficinas de Arafat en Ramala, horas después que un dinamitero suicida mató a seis personas en Tel Aviv. El sábado, el edificio de Arafat era la última estructura que se mantenía en pie.
Israel considera que 20 palestinos buscados como sospechosos de participar en los atentados terroristas están parapetados junto con Arafat, y las autoridades israelíes exigen su rendición para romper el cerco.
Los extremistas palestinos han matado a centenares de civiles dentro de Israel durante los últimos dos años de enfrentamientos.
En su mensaje, Arafat desafió las exigencias israelíes. “Lo digo francamente, estamos listos para la paz, no para la rendición, y no cederemos Jerusalén o un grano de nuestra tierra, Palestina”, advirtió.
TANQUES A DIEZ METROS DE LAS OFICINAS
Los tanques israelíes se encontraban este sábado a diez metros de las oficinas de Yasser Arafat, dañadas por el dinamitado de los edificios del cuartel general en ruinas del presidente palestino.
Arafat, aislado desde el jueves por la noche, se declaró “dispuesto a morir como mártir”, y aseguró que no se “rendiría nunca”, en intercambio telefónico con el diputado árabe israelí Ahmed Tibi.
El ministro palestino de Finanzas, Salam Fayad, calificó ayer de “tensa, difícil y muy grave” la situación en las oficinas de Arafat, en declaraciones a la AFP desde el interior de cuartel general.
“La situación es tensa, difícil y muy grave”, declaró el ministro, contactado por teléfono en el interior, donde están el presidente palestino y unas veinte personas buscadas por Israel y cuya rendición exige.
“Las aplanadoras y excavadoras siguen actuando, ya quitaron todas las estructuras que rodean el edificio donde estamos”, agregó.
Fayad confirmó que unas 250 personas están en el cuartel, a diez metros de donde se hallan los tanques israelíes, y que tenían “dificultades para dormir en este espacio reducido”.
El secretario del gobierno, Gideon Saar, dijo: “No debatiremos la manera cómo se alcanzarán los objetivos. El ejército sabe, perfectamente lo que tiene que hacer y recibirá, si es necesario, instrucciones del escalafón político”, añadió.
FRANCIA NO APRUEBA ATAQUES
El gobierno francés consideró que la destrucción de las oficinas de la Autoridad Palestina en Ramala por parte del ejército israelí constituye un acto inaceptable que debe cesar.
“Las operaciones militares... son inaceptables. Francia exige que cesen de inmediato”, señaló la Cancillería en un comunicado. “Reiteramos nuestro llamado a las autoridades israelíes para que no emprendan acciones que amenacen la integridad física del presidente de la Autoridad Palestina o de sus ministros”.
El comunicado señala que Francia mantuvo contacto durante la noche con los funcionarios israelíes para expresar ese mismo mensaje.
Francia consideró que lo “esencial” es el avance hacia el éxito en el combate contra el terrorismo, así como en el proceso de reforma palestina, y la aplicación de un cronograma para instaurar el estado palestino por parte de un grupo de cuatro mediadores, conformado por Estados Unidos, las Naciones Unidas, la Unión Europea y Rusia.
El cronograma de tres fases contempla un acuerdo definitivo de paz para 2005.
PODRIA DARSE ASALTO
Por su parte, el gobierno israelí no descarta la posibilidad de un asalto del ejército. “Los objetivos son claros. Consisten, primero, en aislar a Arafat; después, en capturar los jefes terroristas perseguidos; y, tercero, en hacer pagar un precio (a los palestinos) por los últimos atentados”, declaró el secretario del gobierno, Gideon Saar, a la radio pública. 
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