Muere arrastrado por la corriente
Luis Alemán luis.aleman@laprensa.com.ni
Después de largas jornadas de intensa búsqueda, una brigada de la Dirección General de Bomberos suspendió la tarea de rescate del cadáver de Henry Mercedes Enríquez Zelaya, de 39 años, quien el jueves pasado cayó accidentalmente a un cauce y fue arrastrado por la fuerte corriente.
Enríquez Zelaya caminaba bajo el tremendo aguacero cerca de las 11 de la noche del jueves, acompañado de un cuñado y su sobrino, pero al pasar por el puente contiguo a la gasolinera Esso, frente a la Iglesia El Carmen, tuvo necesidad de orinar por lo que se acercó a la orilla del cauce, con tan mala suerte que resbaló.
Sus acompañantes no pudieron hacer nada por rescatarlo debido a la velocidad de las aguas y a la falta de visibilidad en el sector.
BOMBEROS AL RESCATE
Minutos después del incidente, brigadas de rescate de la Dirección General de Bomberos iniciaron la búsqueda del cuerpo del infortunado, pero todos los esfuerzos resultaron negativos.
Ayer los Bomberos reiniciaron la búsqueda utilizando para ello dos lanchas y dos vehículos de rescate que fueron ubicados en la desembocadura del cauce en el barrio Acahualinca.
Mientras los bomberos hacían su recorrido en lancha y a pie por la costa del lago, los familiares del occiso esperaban entre sollozos que las aguas regresaran el cadáver de su deudo.
Sin embargo, en horas de la tarde, la Dirección de Bomberos decidió suspender la búsqueda debido a la pertinaz brisa que aún caía en el sector y que imposibilitaba la visibilidad.
ÚNICA ESPERANZA
José María Enríquez Zelaya, hermano de la víctima, un tanto resignado afirmó que la única esperanza que tenían era lograr recuperar el cadáver para poder darle cristiana sepultura y calmar con ello a su angustiada madre.
-“Sólo queda esperar”, dijo José María, quien sin despegar su mirada hacia las aguas del lago, recordaba que Henry Mercedes era el menor de sus hermanos.
-Sergio Antonio Medrano Alarcón, habitante de la costa del lago, explicó que seguramente el cuerpo estaba enredado en la gran cantidad de ramas y basura que hay en la costa.
-“Hay que esperar que su cuerpo flote, los ahogados “acostumbran” salir a las 24 horas”, afirmó Medrano Alarcón.
REGRESABA A CASA
Henry, su cuñado y un sobrino se dirigían a la casa de su mamá, Rosa Zelaya, ubicada del portón principal del Cementerio General media cuadra al lago y media abajo 
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