Mi Punto de Vista
Presupuesto y política
Freddy Potoy R. freddy.potoy@laprensa.com.ni
El próximo 15 de octubre el presidente Enrique Bolaños, deberá presentar la propuesta del Presupuesto General de la República del año 2003, la cual, de acuerdo a su discurso político reiterado de honestidad y transparencia, deberá presentar algunos aspectos ejemplares.
En una breve conversación telefónica ayer por la mañana con el experto en Derecho Tributario, doctor Julio Francisco Báez Cortés, él me decía que el presidente Bolaños tiene planteado algunos retos para el próximo año, como por ejemplo, incluir en el Presupuesto General de la República, los jugosos estipendios para que los funcionarios públicos paguen la totalidad de los impuestos y no sólo una parte.
Además, si el ex presidente Arnoldo Alemán no incluyó en el presupuesto del 2002 los 10 millones de dólares producto de la privatización de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel), Bolaños también podría no incluirlos en el presupuesto del 2003 o congelarlos de una vez.
El Presupuesto General de la República es sagrado y por razones políticas don Enrique no puede convivir con la corrupción que él tanto critica, y en la elaboración del presupuesto, el mandatario tiene que sentar precedentes para que los impuestos de los nicaragüenses sean bien utilizados.
“Se trata de una valentía política y un respeto al Presupuesto General de la República. El artículo 112 de la Constitución Política establece ese respeto”, me decía el doctor Báez Cortés, no sin antes preguntarse a quién o quiénes le ha consultado el presupuesto el presidente Bolaños, o si ya ha discutido el mismo.
El artículo 112 de la Constitución establece su primer párrafo que la Ley de Presupuesto General de la República tiene vigencia anual y su objeto es regular los ingresos y egresos ordinarios y extraordinarios de la administración pública. La ley determinará los límites de gastos de los órganos del Estado y deberá mostrar las distintas fuentes y destinos de todos los ingresos y egresos, los que serán concordantes entre sí.
El problema es que don Enrique, sus ministros y grupo de asesores han sido derrotados en sus pretensiones en el Parlamento cuando de aprobar leyes del Ejecutivo se ha tratado.
La aprobación del presupuesto del próximo año puede ser otro forcejeo político y si el presidente no sabe manejar nuevamente este escenario, los diputados se saldrán con las suyas, por mucho que Daniel Ortega le diga a Bolaños que sus 38 diputados están disponibles contra la corrupción. Me rehúso a creer que los diputados sandinistas declinen sobre la parte que les corresponde a ellos de los 10 millones de dólares producto de la venta de Enitel, o si están dispuestos a renunciar a sus exoneraciones y todas las prebendas que tienen como parlamentarios, para hacer un verdadero esfuerzo nacional por sacar al país de la postración económica en que se encuentra.
Observando la situación política actual, la Asamblea Nacional compuesta en su mayoría por diputados arnoldistas y danielistas, igualmente podrían invocar el párrafo segundo del mismo artículo 112 y modificar el presupuesto a su gusto y antojo. Entonces, Bolaños quedaría nuevamente contra las cuerdas. 
|