“Pénsum” de escándalos en la UNI
Eduardo Marenco eduardo.marenco@laprensa.com.ni
Denuncias por presunto acoso sexual, la historia de un graduando que no debió subir al estrado, la hija del hoy rector queriendo asistir a la ceremonia de graduación sin haber defendido su monografía en aquel entonces, denuncias de amenazas de muerte y de supuesta corrupción administrativa, hacen parte del “pénsum” de escándalos que ha sacudido recientemente a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
La visión que el sindicato tiene de la universidad resulta apocalíptica. En una reciente carta pública recuerdan el caso de un vicedecano golpeado en la cabeza en una parada de bus, sin que —misteriosamente— le robaran ninguna pertenencia; hacen alusión a la golpiza recibida por el ex rector Arturo Collado (1994-1998), que lo mantuvo en coma durante varias semanas; así como a agresiones físicas recibidas por el decano Clementino Solares, en el contexto de un enfrentamiento sostenido con el sector estudiantil.
También recuerdan una denuncia de supuesto acoso sexual y otros presuntos delitos contra varios funcionarios de la universidad, la violación de las oficinas del sindicato y supuestas amenazas de muerte a sindicalistas.
A este panorama se agrega una denuncia por presuntas irregularidades administrativas, de aproximadamente 1,500 folios de extensión, que fue presentada por representantes del sindicato y el hoy vicerrector general, Sergio Álvarez, ante la Contraloría General de la República, la cual realiza una auditoría de campo en la universidad.
Según el rector de la UNI, Aldo Urbina, todo hace parte de una campaña de desprestigio en contra de la universidad, campaña que ha desembocado en cuatro demandas judiciales en su contra.
Finalmente, una comisión investigadora nombrada por el Consejo Universitario, órgano de gobierno de la universidad, encontró irregularidades en el proceso de graduación de dos egresados.
Uno de ellos, el egresado José Alberto Díaz Gómez, subió al estrado durante la LVIII promoción de graduandos, y es la fecha y no ha recibido su título de Ingeniero Industrial. El segundo caso trata de la hija del hoy rector, Rosa Amanda Urbina Loáisiga, quien intentó participar en la ceremonia de graduandos el dos de marzo pasado, pero defendió su monografía hasta seis meses después, el pasado 29 de agosto de este año. Cuando ella hizo las gestiones para participar en la graduación, a la cual no asistió al final, no había efectuado su monografía, y había inscrito el tema de la misma apenas un mes antes. Su padre era entonces vicerrector administrativo de la universidad. El hoy rector, Aldo Urbina, niega haber usado sus influencias para que su hija vistiera toga y birrete.
NOTICIAS RELACIONADAS:
“Ingeniosos” y tristes escándalos en Universidad de Ingeniería
Universidad pagó defensa de acusados de supuesto acoso
Rector “acosado” por demandas judiciales
Golpizas, acoso y asaltos en el Alma Mater
Cruento pleito por poder 
|