Universidad pagó defensa de acusados de supuesto acoso
 | La Universidad de Ingeniería (UNI) corrió con los gastos de defensa de tres altos funcionarios de la universidad, acusados del presunto delito de acoso sexual, abuso deshonesto y asociación para delinquir. Las tres personas acusadas fueron absueltas. |
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Moisés Martínez moises.martinez@laprensa.com.ni
En septiembre de 2000, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) se vio inmersa en un “escándalo” cuando una empleada de dicho centro de educación superior denunció por acoso sexual a tres reconocidos docentes.
La acusación provocó toda una controversia que fue seguida muy de cerca por los periódicos y afectó considerablemente la imagen de la universidad, por lo que sus autoridades decidieron tomar esta situación en sus manos.
Un contrato en poder de LA PRENSA con fecha del 12 de septiembre de 2000, indica cómo las autoridades de la UNI acordaron pagarle al reconocido abogado Boanerges Ojeda por defender a los tres altos ejecutivos de la universidad, acusados por medio de una demanda entablada en el Juzgado Segundo Local del Crimen.
Este contrato fue firmado por Xiomara Machado Bello, Directora de la División de Recursos Humanos de la Universidad, y establecía que a Ojeda se le pagarían 1,578 dólares por la defensa de los tres acusados, pese a que la denuncia hecha por la empleada de la universidad fue contra los tres docentes y no contra la UNI como tal.
La demanda, que además del acoso sexual contemplaba el abuso deshonesto y asociación ilícita para delinquir, al final fue ganada por los acusados, aunque no fue el abogado Ojeda el que terminó el caso.
LA PRENSA le consultó a Ojeda por qué la universidad lo contrató para defender a los aludidos, pese a que éste fue un juicio personal, y el abogado respondió que la UNI consideró que la demanda de la empleada se debía a rencores en contra de la universidad.
“Pues a mi entender, como la señora había sido despedida de la universidad y después se dio la demanda, la universidad consideró que esto se debía a un rencor de ella en contra de la universidad, por lo que decidió asumir la defensa de los tres (acusados)”, explicó el profesional. Esta versión fue confirmada por el actual rector Aldo Urbina, y por Mario Caldera, quien fungía como rector cuando estalló el escándalo.
“Es lógico”, dijo el rector Urbina, “ellos fueron acusados por los cargos que tenían en la universidad”. Dijo que a Ojeda solamente se le hizo un primer desembolso. No confirmó si después la universidad continuó pagando al nuevo abogado de los funcionarios denunciados.
Aunque Ojeda no quiso comentar por qué fue removido del caso, fuentes ligadas a la Dirección de la universidad informaron que se debió porque las autoridades consideraron que éste no tenía los “contactos” necesarios en los juzgados para llevar un caso de acoso sexual.
El caso fue finalizado por Francisco Fletes, reconocido actualmente por estar a cargo de la defensa de Amelia Alemán en la acusación de lavado de dinero y otros delitos que interpuso la Procuraduría General de la República en su contra.
Pese a que este caso fue el más reconocido públicamente, en la UNI se registraron por lo menos seis denuncias de presunto acoso sexual en contra de altos funcionarios de la universidad. Sin embargo, todas fueron mantenidas en silencio por las autoridades de la universidad. 
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