Desarmar el pacto y después el diálogo
Luis Fley González luis@mndialsc.com
Anteriormente escuché a los directivos del PLC hacer un llamado al Diálogo Nacional y más recientemente a Daniel Ortega invitar a las fuerzas políticas con representación en la Asamblea Nacional a buscar un consenso nacional, olvidándose que la crisis existente fue creada por ellos desde hace algunos años, cuando escudándose en un Diálogo Nacional por debajo de la mesa, se amarraban para repartirse el poder, naciendo así lo que llamamos el pacto.
Hoy no puedo prestarme a engaño y creer que ellos estén dispuestos a perder la influencia que tienen en los poderes del Estado, no puede ser, están llamando a Diálogo Nacional, sospecho para fortalecer sus posiciones y no para desmontar el pacto que tanto daño ha causado.
Se dice que en política las cosas se deshacen tal como se hacen. Es por eso que Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, si realmente desean el bienestar de Nicaragua, tal como lo dicen a diario, debieran desmontar el pacto y luego llamar a la sociedad nicaragüense para un gran Diálogo Nacional, para que todos en conjunto elaboremos una propuesta de nación, pero deben ser ellos los que se junten primero para desarmar la estructura partidaria que han insertado en el Estado.
Después que ellos desmonten el pacto el Presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños G., debe encabezar este gran acuerdo nacional donde se plantee la reducción del Estado.
La Corte Suprema de Justicia, la Contraloría General de la República; el Consejo Supremo Electoral, que debiera convertirse en un Instituto Electoral, tal como existe en otros países.
Debe quedar establecido por medio de una ley, los salarios del Estado que están demasiado altos y no van acorde con la realidad nacional que se vive.
Así mismo este Diálogo Nacional no debe ser para que a los acusados de actos de corrupción se les limpie. No, este diálogo debe ser para crear las bases para la futura Nicaragua que todos deseamos construir.
Hasta esta fecha no he escuchado a los dirigentes de los partidos PLC-FSLN, decir que este diálogo es para desarmar el pacto, y ayudar al gobierno de don Enrique a hacer un buen gobierno.
Lo que se percibe de Daniel Ortega es que el Consejo Supremo Electoral tal como está actualmente estructurado es un obstáculo para las pretensiones del FSLN de regresar al poder.
Que digan cuál es el propósito, y a qué se pretende llegar en este Diálogo Nacional, que no está claro, si es para resolver los problemas sociales existentes en nuestra Patria están mintiendo, porque hasta la fecha sólo han estado dificultando la gestión del Gobierno.
Mientras no se conozca cuáles son las pretensiones reales, lo mejor sería no participar, para no hacer el papel de idiotas. No hay que servirles de escudo tal como utilizaron a todas las personas en aquella ocasión. Juntos los diputados del PLC y FSLN pueden hacer lo que les dé la gana, no necesitan de un acuerdo nacional.
Ya el pueblo está cansado de tantas mentiras y engaños, tales como los que hizo el Frente Sandinista allá por el año 1978, cuando nos dijo: “son más importantes cien maestros que un blindado batallón”. Y miren hasta dónde llegamos.
El autor es Secretario de Organización Política Partido Resistencia Nicaragüense (PRN). 
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