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JUEVES 17 DE OCTUBRE DEL 2002 / EDICION No. 22884 / ACTUALIZADA 02:30 am
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Las estrategias de EE.UU. en el conflicto con Irak

Jo-ana D´Balcázar
a politics2see@hotmail.com

Sin duda, la proliferación de armas de exterminio masivo iraquí es un desafío en “La Guerra de la Advertencia: la Remodificación del Nuevo Orden Mundial” porque no sólo implica un conflicto global entre Irak y las Naciones Unidas, sino también un conflicto bilateral entre Irak y los Estados Unidos. El desafío es si el presidente George W. Bush podrá utilizar eficazmente la diplomacia personal y opinión pública para construir una coalición cohesiva incluyendo el Consejo de Seguridad de la ONU, la no tan unida Unión Europea (UE), los Estados Árabes, y la oposición de los iraquíes.

Bush basa su ataque a Irak en tres puntos. Primero, Irak tiene armas biológicas además de estar tratando de conseguir armas nucleares. Segundo, Irak representa una amenaza a la seguridad americana e internacional. Tercero, Irak continúa lazos con organizaciones terroristas, especialmente con Al-Qaeda.

Indiscutiblemente, la ONU debe hacer cumplir sus propias resoluciones para proteger la estabilidad global. Su inacción causaría una acción unilateral de EE.UU. Durante 11 años Irak ha violado 16 resoluciones del Consejo de Seguridad amenazando la estabilidad global. Por ejemplo, Hussein utilizó varias veces las armas químicas contra los kurdos, especialmente en 1988 en Halabja matando a 5,000 kurdos y dejando a millares mutilados de por vida.

Según el Departamento de EE.UU., Irak utilizó armas químicas durante la guerra de Irán-Irak provocando más de 20,000 muertes.

POSIBLES ESTRATEGIAS DE IRAK

Hussein tuvo éxito en su primera estrategia convenciendo a la ONU de permitir el retorno de los inspectores, complicando así la invasión de los EE.UU. La siguiente estrategia iraquí será persuadir a Kuwait y Qatar negar el uso de sus instalaciones a los EE.UU. Así complicaría la estrategia americana porque Kuwait es importante para atacar Irak desde Basra, mientras que Qatar es crucial para operaciones aéreas. Esto complicaría los planes de EE.UU. obligándole a realizar sus operaciones desde Turquía.

La mejor carta para Hussein será convencer a Arabia Saudita para que Kuwait y Qatar limiten su cooperación con los EE.UU. Sin embargo, es dudoso que Arabia Saudita arriesgue la relación ya delicada con los EE.UU. Irak también podría atacar a Israel para desviar la atención de los americanos. ¿Qué haría el primer ministro israelí Sharon si EE.UU. le pide no responder al ataque como sucedió durante la guerra del Golfo pérsico en 1991?

POSIBLE ESTRATEGIAS DE EE.UU.

Primeramente, conforme a “La Guerra de la Advertencia: La Remodificación del Nuevo Orden Mundial” la mejor estrategia para EE.UU. es mantener un frente unido en el Congreso para enviar un mensaje claro, además de mostrar una política extranjera consistente.

Por esto, las acusaciones del congresista demócrata Tom Daschle, líder de la mayoría del Senado, de que Bush está politizando la guerra con Irak debilita el apoyo nacional e internacional. A pesar de estas acusaciones, Bush obtuvo el respaldo bipartidista del Congreso. El Senado aprobó la resolución sobre los poderes de guerra con 77 votos a favor y 23 en contra. La Cámara de Representantes la aprobó con 296 votos a favor y 133 en contra.

Bush ahora tendrá que convencer a los miembros del Consejo de Seguridad con poder de veto, entre ellos a Rusia, Francia, y China, que el ignorar las pruebas sobre las armas de destrucción de Irak representa una amenaza para la seguridad internacional, además de convencer a la Unión Europea y la Arabia Saudita. Aunque Rusia y la Unión Europea mantienen intereses diplomáticos y económicos con Irak en caso de guerra tendrán que decidir a quién apoyarán. El punto es establecer cómo el régimen iraquí podría “lanzar un ataque biológico o químico en sólo 45 minutos.”

Dos cosas están claras. Primero, la mayoría de los iraquíes no ven la intervención americana como una liberación, como el caso de los europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Segundo, la falta de autoridad de la comisión de la ONU en hacer cumplir a Hussein las resoluciones por más de 10 años, minó su autoridad. ¿Qué garantiza que esta vez Hussein cumplirá con las demandas de la ONU? No nos equivoquemos; la proliferación de armas de destrucción no es solamente una cuestión bilateral entre los EE.UU. e Irak, es una cuestión global. Por lo tanto, la mejor opción para los EE.UU. sería atacar con el apoyo total del Consejo de Seguridad de la ONU, la Unión Europea, Arabia Saudita y las fuerzas de oposición iraquíes en caso de emergencia.

Una decisión unilateral podría traer consecuencias imprevisibles.

La autora es analista política en relaciones internacionales, especialista en la crisis del Medio Oriente y la Unión Europea.  
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