III Bienal
Andrés Mendoza Bravo
No soy especialista en la materia, pero me ha sorprendido una de las tantas expresiones, que hoy se presenta nada más que en el Palacio Nacional de la Cultura, nuestro máximo templo por excelencia y que debe ser la meca indiscutible del cultivo permanente de nuestros valores cívicos, morales y patrióticos.
Después de valorar las múltiples exposiciones que hoy se encuentran en diferentes salones del Palacio, entré al salón en donde encontré la obra de Raúl Quintanilla, con el título de “Para lelos históricos”, en principio vi una realidad a la que por años siempre nos encontramos, por tanto de entrada aplaudí la iniciativa, ya que el autor logra ubicar a las actuales paralelas que siempre ponen en el suelo nuestra institucionalidad, pero al entrar más al fondo fui totalmente sorprendido al encontrar que dentro del bacín o bacinilla, se encuentra incrustado nada más y nada menos que nuestro Escudo Nacional, y me pregunté: ¿Cómo es posible que nuestro Escudo Nacional esté en dicho lugar?
¿Será posible, que en verdad es ése su lugar?
¿Cómo explicar a nuestros educandos tal situación?
En verdad, no entiendo, cómo el artista de esta expresión pretende presentar o mejor dicho entregar a su pueblo una obra en donde por lógica el Escudo Nacional esté recibiendo las heces humanas, pues bien, de existir una explicación acorde a la realidad, el respeto y llena de valores éticos, cívicos y patrióticos, sería prudente conocerlos no necesariamente del artista, sino de cualquier especialista en la materia.
Camoapa 
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