Fallo insólito sobre crimen
 | Juez halla indicios de que sospechosos entraron a robar, pero los sobresee porque no comprobó que hayan matado a comerciante |
 | Las dos testigos se contradicen y la judicial sospecha que actuaron de acuerdo con los tres hombres para cometer el crimen |
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Ary Neil Pantoja aryneil.pantoja@laprensa.com.ni
Sobreseídos provisionalmente resultaron los tres presuntos homicidas de la comerciante Blanca Azucena Fariñas Chavarría, quien murió asfixiada cuando era víctima de un robo con violencia en que se le llevaron 85 mil córdobas.
Los sobreseídos provisionalmente por la juez quinto de Distrito del Crimen de Managua, Ángela Dávila Navarrete, son Raúl Antonio Méndez Bermúdez, Rotman David Romero Picado y Juan Ramón Bermúdez Castro, acusados de robo con violencia y asociación para delinquir.
La juez Dávila abrió causa judicial contra Esperanza del Socorro Herdocia Paniagua, empleada de la víctima, y contra Ruth Noemí Sevilla Leytón, quienes eran las testigos del crimen, porque Herdocia acompañaba a Fariñas al momento del robo y Sevilla estaba sentada en la entrada de su casa.
Según la sentencia, las pruebas son insuficientes y los testimonios de las testigos son contradictorios como para comprobar la participación de los acusados en el homicidio de Fariñas, aunque la presunción es que acusados y testigos actuaron de acuerdo.
“Según Esperanza, los que ingresaron a la vivienda eran seis sujetos; el testigo que los vio de espaldas miró a tres. Ese día (Esperanza) dejó abierta la puerta interior, sólo de empujar, y el hijo menor de la hoy occisa dijo que siempre quedaba todo cerrado... Misteriosamente, el perro que dicen es muy bravo con los desconocidos, esa noche no ladró y lo dejaron amarrado”, dice la sentencia judicial.
Otra declaración que la juez encontró contradictoria es que, según Sevilla Leytón, “Esperanza se encontraba de pie y hablaba perfectamente, lo que significa que a ella no le pusieron el ‘teipe’ teñido (cinta adhesiva) como hicieron con la ahora occisa; si así lo hubiesen hecho, con los padecimientos que dice tener del corazón, se hubiese asfixiado y no estuviese viva”.
La juez Dávila ordenó continuar las averiguaciones y recopilación de pruebas, hasta determinar si los tres sujetos ejecutaron el crimen por su cuenta o en complicidad con las dos mujeres.
“Considero que la conducta de los indiciados, según las circunstancias que concurrieron, cometieron la acción ilícita de robo con violencia, ya que con motivo u ocasión del robo, se dio el resultado de muerte en la señora Blanca Azucena Fariñas Chavarría”, explicó la juez Dávila al desestimar el delito de asesinato y tipificarlo como robo con violencia.
¿TESTIGO OBLIGADA?
Ruth Noemí Sevilla Leytón confesó a la juez que fue obligada por agentes de la Policía de la Estación Cuatro a declarar en contra de los indiciados.
Según Sevilla, tras el crimen, agentes policiales vestidos de civil llegaron a su vivienda y la llevaron a la Estación Cuatro, donde la amenazaron con una pistola y con enviar a la Cárcel Modelo a su compañero de vida, quien guarda prisión en esa estación por varios delitos.
Sevilla dijo que desconoce a los sujetos que entraron en la casa de la comerciante, pero se contradijo al aceptar que estuvo con ellos en una ocasión en un billar cercano al Gancho de Caminos.
“Considero que los procesados se asociaron con el propósito de cometer acciones ilícitas. Tengo dudas en cuanto a lo que dice la testigo Ruth Noemí Sevilla Leytón”, señaló la juez Dávila.
DOMÉSTICA SOSPECHOSA
En la sentencia, la juez Ángela Dávila estableció que la doméstica Esperanza del Socorro Herdocia Paniagua sabía que la víctima, Blanca Azucena Fariñas, guardaba el dinero en la casa, por lo que el fallo judicial considera que ella pudo haber actuado en complicidad con los tres sospechosos del crimen. 
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