Reportaje especial
Droga traspasando barrotes ¿Un cartel en La Modelo?
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 | *El negocio de la droga es tan rentable a lo interno del SPN, que los expendedores hasta envían dinero a su gente. Aunque algunos consumidores que han estado detenidos aseguran que no hay barrera de seguridad hasta este momento capaz de frenar el trasiego de droga en La Modelo, el director general del SPN, Carlos Sobalvarro, asegura que lo que hay son casos aislados. |
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Carlos Martínez Morán carlos.martinez@laprensa.com.ni
En el penal de Tipitapa parece que cualquier método es valido cuando de introducir droga se trata. Desde el uso de niños como muleros, crack escondido en alimentos, cocaína oculta en el ano de algún reo, hasta el soborno de un guardia, son métodos usados para introducir la droga, reveló un joven identificado como “Juan” y que ahora se recupera en un centro de rehabilitación.
“Juan” conoce muy bien este negocio. Fue la causa que lo llevó a la cárcel. Robaba precisamente para comprar la droga.
Durante los dos años que estuvo encarcelado en La Modelo de Tipitapa, pudo observar que pese a los sistemas de control que ahí se implementan, siempre se introduce droga.
“A mi modo de ver, eso es posible porque en el penal existe complicidad de algunos guardias de bajo rango que reciben dinero para permitir el funcionamiento de la red interna”, aseveró.
Esa red estaría dirigida por algunos reos que llevan años purgando condena.
Entre esa gente indicó, hay algunos que tienen condiciones de vida mejor que en su casa, como “El Perro César”, “El Negro Mackenzie” y otros.
Aseguró que en su celda ellos tienen radiograbadora, refrigeradora, cama suave, entre otras comodidades que supuestamente han logrado con el negocio de la droga dentro del penal.
Relató que en ese tiempo pudo enterarse de que la droga circula como en las calles de la ciudad, pero todo ese movimiento se realiza de manera muy secreta. “Al que miran que puede delatar el negocio lo pueden hasta palmar”, dijo.
Puntualizó que donde más se mueve la droga es en el galerón número tres. “A ese lugar le dicen el ‘Cartel de La Modelo’. Ahí están los reos más peligrosos del penal, entre ellos uno que fue encerrado por violación y en el tiempo que lleva en prisión ha cometido ese mismo delito con al menos ocho reos adolescentes”, dijo, mientras explicó lo riesgoso que es para el resto de prisioneros aventurarse en ese galerón.
MÉTODOS EFECTIVOS
Señaló que en ese lugar la droga pasa de cualquier manera y el método más efectivo es el de las visitas conyugales.
Los que están detrás del negocio controlan las visitas que llevan “el barco”, el reo que la recibirá; “el mulero” que burla el sistema de seguridad; “el guardia” que la deja pasar y los lugares donde la esconderán.
Aseguró que ese movimiento es bien planificado de tal manera que coincidan todos esos factores en el tiempo señalado y el personal designado. Porque no es cualquier guardia que se presta a ese negocio, ni cualquier visita conyugal la que se utiliza para el reabastecimiento.
Explicó que en la visita conyugal la mujer lleva bien oculto “el barco” en sus partes íntimas. “Su marido”, que es un prisionero, lo recibe y se la entrega después al reo que se la ocultará en el recto para que no pueda ser detectada y cuando el jefe la recibe la distribuye rápidamente entre los guardadores para que la Policía no la descubra.
“Yo sé que ahí hacen esfuerzos para evitar que se introduzca droga, pero siempre pasa. Y si eso ocurre es porque en ese negocio hay guardias que podrían estar recibiendo dinero para hacerse los desentendidos”, señaló.
LA MONEDA DE CAMBIO
La pega, la marihuana, piedra o cocaína, todo eso se puede cambiar por paquetes de cigarro, porque ésa es la moneda de cambio.
Por esa razón es que los reos con problemas de drogadicción le piden a su familia abundante cantidad de cigarrillos, porque con tres paquetes pueden conseguir un puro de marihuana, una piedra con 5 paquetes, un gramo de coca equivalente a ocho o diez paquetes de cigarros.
“Cuando estuve preso, al inicio no podía conseguir la droga que necesitaba, pero después me hice ‘yunta’ de un reo que maneja el negocio y éste me alivianaba a cambio de que yo escondiera parte del ‘barco’ (carga) que entraba”, dijo al tiempo que indicó sentirse satisfecho de haber superado el problema de la drogadicción, el que describió como un abismo oscuro e infernal de tentáculos fuertes que asfixia al que intenta escapar.
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