Especial: Droga de nuevo milenio
Éxtasis, nueva amenaza
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 | En Nicaragua incautaron el primer embarque de esa droga, 19,886 pastillas, con un valor de mercado superior al medio millón de dólares |
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Éstas son las bolsas de pastillas de éxtasis incautadas por la Policía Nacional en el puesto fronterizo Las Manos, en enero pasado. |
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Eduardo Marenco y Jorge Loáisiga nacionales@laprensa.com.ni
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Las Manos, puesto fronterizo entre Nicaragua y Honduras. Sábado dos de marzo de 2002; 9:15 de la mañana. Dos beliceños esperan nerviosos el registro policial rutinario antes de pasar a territorio hondureño. Son, Juan Cantún, beliceño de 38 años, residente de Aldea San Narciso, Distrito de El Corozal, Belice; y Lamberto White, de 48 años, habitante de El Corozal Distrito del Belve, Belice.
Viajaban en un microbús color rojo oscuro, placas C13715, de Belice. Dos jóvenes policías les solicitan los documentos y les informan que harán una revisión de control rutinario, que por favor bajen del automotor.
La alfombra roja bajo los pies del asiento del pasajero, llama la atención de uno de los oficiales, quien al levantarla encuentra puntos de soldaduras recientes en el piso del microbús.
De inmediato los agentes anuncian a los beliceños que están “retenidos”, hasta que abran el compartimiento. Los expertos de la Policía llegaron a Las Manos a las 11 de la noche de ese sábado y encontraron cinco kilos de cocaína y casi 20 mil pastillas de “éxtasis”, una droga sintética de poco consumo en Nicaragua, con un precio entre 25 y 30 dólares por pastilla. También llevaban 858 gramos de marihuana.
Las pastillas estaban en 12 bolsas plásticas con la leyenda “no abrir”. En otros seis paquetes había cocaína. Es el cargamento de “éxtasis” más grande incautado hasta hoy en Nicaragua y su valor fue estimado en más de medio millón de dólares (US$596,500).
CONEXIÓN INTERNACIONAL
La Policía determinó que las pastillas de éxtasis habían sido adquiridas en Colombia, trasladadas luego hacia Costa Rica y los beliceños pensaban llevarla a Puerto Rico, atravesando Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice.
De Puerto Rico pasarían a Estados Unidos donde el precio de una pastilla de éxtasis llega a 100 dólares, según estima la Policía nicaragüense.
Los beliceños ingresaron a Nicaragua por la frontera de Las Manos, el 26 de febrero, salieron por Peñas Blancas hacia Costa Rica el 28, retornaron a Nicaragua el primero de marzo y al día siguiente fueron capturados.
Fueron enjuiciados por transporte internacional de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas, en el Juzgado de Distrito del Crimen de Nueva Segovia, Ocotal.
El beliceño Cantún, quien conducía el microbús, confesó el delito y dijo que había sido “contratado” para trasladar unas pastillas. Según el procesado, le ofrecieron 5,000 dólares por hacer el traslado, más el pago de los gastos del viaje.
También dijo que en Liberia, Costa Rica, fabricaron el compartimiento para las pastillas, pero que desconocía a las personas que hicieron el trabajo.
El otro detenido, Lamberto White, aseguró que había sido invitado por Juan Cantún para viajar a Nicaragua y que aceptó la invitación porque en Managua estaba su novia, a la que conoció en Belice, pero al llegar a la capital supo que su novia ya había regresado a Belice.
Dijo haber observado cuando Cantún entregó el vehículo en un lugar de Liberia a personas desconocidas. La juez Rugama Zeyala sólo fulminó con auto de segura y formal prisión a Juan Cantún y White fue sobreseído definitivamente por nulidades en el juicio e inconsistencias jurídicas en las pruebas presentadas en su contra. Cantún guarda prisión en “La Chácara”, cárcel de Estelí, a la espera de un jurado de conciencia.
Las autoridades descubrieron una serie de conexiones entre colombianos, panameños, costarricenses, beliceños y puertorriqueños en el tráfico internacional de esta droga y presumen que la están fabricando en laboratorios en Colombia. Los colombianos también la importan desde Alemania y Holanda, según reportes de un laboratorio en Cali y otro en Medellín.
¿MATA SUAVEMENTE?
El éxtasis es conocida como la “droga del amor” porque desinhibe el comportamiento sexual de las personas y combina con la música “beat”, la del “bajo” fuerte que simula el ritmo de los latidos del corazón. La consumen bailando con una botella de agua en la mano, para evitar la deshidratación que puede llevar a una persona al estado de coma.
La droga tiene forma de pastilla, con grabados de Superman, Mitsubishi, Batman y el Pato Donald, entre otros personajes de tiras cómicas.
Un debate científico no ha dejado claro si el éxtasis mata suavemente, produciendo daños al cerebro o si es menos dañina que las drogas legales, el alcohol o el tabaco. Otros estudios hallaron evidencias de una relación entre el consumo de éxtasis y el mal de Parkinson.
(Con la colaboración de Alina Lorío).
ÉXTASIS, 89 AÑOS DE HISTORIA
El éxtasis es una droga nueva en países como Nicaragua, pero la consumen en Europa desde hace más de treinta años. Su nombre científico es 3.4 metilenodioximetanfetamina (MDMA). Fue descubierta en 1912 por la empresa Merck y patentada en 1914 sin un uso específico. Después la utilizaron para reducir el apetito y en terapias siquiátricas.
-A mediados de los años cincuenta, los militares estadounidenses probaron su uso como “suero de la verdad” en interrogatorios. La droga llegó a las calles y fue consumida desde los años sesenta. Es muy popular en Holanda, Alemania y España.
-Según reportes de prensa, hasta 1984 la vendían sin restricción en Estados Unidos. En Inglaterra se popularizó tanto que se calcula que en un fin de semana la consumen un millón de personas. Según el Instituto de Estudio de la Drogadicción, de Londres, en los últimos cinco años el éxtasis mató a 50 personas.
SUAVEMENTE PELIGROSA
El mayor peligro de la droga éxtasis es que parece suave e inofensiva, pero produce irritabilidad, depresión, apatía, agotamiento, paranoia y ansiedad, síntomas que tras una sobredosis pueden producir la muerte. Los científicos comprobaron que acaba con las neuronas en los primates.
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