Opus Dei ya tiene santo
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 | Miles asisten a canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer |
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El papa Juan Pablo II recorrió la Plaza de San Pedro tras canonizar al beato Josemaría Escrivá de Balaguer. |
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Frances D’Emilio
CIUDAD DEL VATICANO/AP.-Ante los aplausos y vivas de una de las multitudes más numerosas que hayan salido a la Plaza de San Pedro, el papa Juan Pablo II canonizó ayer a Josemaría Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus Dei.
La elevación a la santidad de Escrivá, quien fundó el grupo en 1928, ocurre a sólo 27 años de su fallecimiento, muy poco tiempo para los parámetros de la Iglesia Católica en el proceso hacia la santidad, que en ocasiones puede tomar décadas o incluso siglos.
La multitud rebasó la capacidad de la Plaza de San Pedro. Muchos vinieron desde la tierra natal del nuevo santo, así como de América Latina, donde el Opus Dei ha tomado fuerza.
Los fervientes seguidores de Escrivá eran tan numerosos que la Policía calculó que fueron por lo menos 300,000, y ocupaban varias manzanas desde la amplia plaza hasta el río Tíber y calles aledañas.
El proceso de santificación de Escrivá se desarrolló entre acusaciones —incluidas algunas de ex miembros del Opus Dei— de que el fundador realmente no tenía virtudes de santo, que tenía mal carácter y en ocasiones era arrogante en cuanto a su misión.
Opus Dei, expresión que quiere decir “Obra de Dios” en latín, es dirigido por un grupo de profesionales célibes que con frecuencia viven en las residencias de la organización en todo el mundo. También hay miembros casados. Aunque la mayoría de los miembros son laicos, muchos hacen votos de castidad similares a aquellos de sacerdotes y monjas.
Juan Pablo II, refiriéndose aparentemente a las críticas, defendió a Escrivá durante su homilía, leída en las escalinatas de la Basílica.
“Ciertamente, la incomprensión y las dificultades no faltan en un intento de servir fielmente a la causa del evangelio”, dijo.
Juan Pablo II, desalentado por la disminución de la fe entre los católicos, se sintió intrigado durante décadas por el grupo. El domingo, dijo que las enseñanzas de Escrivá son “actuales y urgentes”.
En una muestra de la admiración por el nuevo santo y en deferencia a sus seguidores, Juan Pablo recorrió, al finalizar la ceremonia, desde el bulevar de la plaza hasta el río y de regreso a bordo de un vehículo abierto, en vez de dar sólo una vuelta a la Plaza.
Los trajes que vestían algunos de los asistentes, así como los vestidos y joyas que llevaban algunas fieles, reflejaron la riqueza que gozan muchos de los integrantes de la organización.
Algunos de los 80,000 miembros del Opus Dei son prominentes directores de empresas, abogados, médicos, periodistas, publicistas y miembros de otras profesiones. 
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