Luego de 42 años los Serafines avanzan
Fiesta en el cielo
 |
|
 | Angels aún celebran triunfo sobre Yanquis |
|
Los Angelinos de Anaheim celebran con visible júbilo su pase a la Serie de Campeonato de Liga Americana. |
| |
Carlos Alvarado
TOMADO DE LA OPINIÓN.-Hay fiesta en el cielo. Traje formal. Color exigido: rojo. Pero esperen un momento... la música no será celestial. Será al estilo country y estará a cargo del vaquero cantor Gene Autry.
Una feroz arremetida de ocho carreras en el quinto episodio permitió a los Serafines vencer por 9-5 a los siempre tenaces Yanquis de Nueva York en el cuarto juego de la Serie de División del nuevo circuito.
Es por ello que, desde algún lugar del Más Allá, Autry está observando con beneplácito gran parte de una obra que no pudo culminar. La muerte pudo más que su deseo.
“Estoy segura que nos está viendo”, dijo Jackie Autry, esposa del popular ex dueño del elenco de Anaheim que participó en los festejos del conjunto.
Tras una espera de 16 años, sus queridos Angels, que tantas decepciones y millones de dólares le costaron a Autry, irrumpieron con gran justicia a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Justicia divina, porque sacar cabizbajos a los altivos Bombarderos del Bronx, que habían ganado tres de las últimas cuatro Series Mundiales, constituye una odisea.
Más aún, por la forma en que mordió el polvo el todopoderoso equipo neoyorquino. Fueron tres victorias al hilo, una cadena que Joe Torre y su gente arrastró desde Nueva York.
La consigna era no regresar al Yankee Stadium. Más bien, un mandato de Mike Scioscia.
Las instrucciones del manager de los Serafines fueron acatadas al pie de la letra, pero no se cumplieron sino hasta ese quinto episodio que pasará a la historia.
Ahí se derrumbó una dinastía que estaba vigente desde 1998, un año después de que los Indios de Cleveland se impusieron 3-2 a los Yanquis en la Serie de División. Desde esa afrenta, los modernos Mulos de Manhattan adquirieron una reputación de invencibles.
Empero, ayer terminó, o al menos los siempre temidos Yanquis fueron obligados a hacer una pausa en postemporada con tres reveses seguidos a cuestas.
“Desde el comienzo de la temporada nos trazamos un plan ambicioso. Éste es un buen paso. Aún tenemos algún trecho que recorrer para completar el proyecto”, dijo Scioscia, casi escondido para evitar las ráfagas de champaña que brotaban de una gran cantidad de botellas, en un vestidor inundado de alegría y gritos ensordecedores.
El lanzador que se dio el lujo de eliminar a los neoyorquinos fue el zurdo Jarrod Washburn, quien se las ingenió para aislar seis hits, que le dejaron como herencia dos carreras, una limpia.
La derrota fue a la cuenta de otro zurdo, el veteranísimo David Wells, víctima de la mortal embestida del quinto tramo. Wells fue castigado con siete carreras y 10 hits en cuatro innings dos tercios.
Troy Percival culminó la gesta heroica y cuando sacó el out número 27 mediante un globito al paracorto David Eckstein, los 45,067 aficionados que colmaron el Edison Field estallaron en un solo alarido que más tarde se convirtió en una estruendosa ovación que duró casi 20 minutos.
Con la adrenalina arriba y el público exigiendo el inicio de la fiesta, Percival toleró tres hits consecutivos, luego de dos outs. El último imparable, salido del bate del dominicano Raúl Mondesí, fletó la quinta carrera de los ilustres visitantes.
ES BUENO QUE SABER QUÉ....
-Los Angels se convirtieron en el primer equipo en la historia de series divisionales en anotar ocho carreras en un episodio (quinto), rompiendo la marca de seis para cualquier entrada y de cuatro para el quinto.
-Pulverizaron el récord de más hits conectados en un inning de un partido de Serie Divisional que era de seis (Boston, 99; Yanquis 2000), al disparar 10 en el quinto episodio
-Ésta es la primera vez en nueve series divisionales que los Yanquis pierden una en cuatro juegos, pues en dos eliminaciones anteriores cayeron en el quinto y decisivo encuentro (Seattle, 1995; Cleveland, 1997)
-Por tercera vez en nueve series divisionales los Yanquis pierden los últimos dos juegos en forma consecutiva fuera de casa para quedar eliminados, en 1995 fue en Seattle y 1997 en Cleveland. 
|