Mi Punto de Vista
La botellita
Freddy Potoy R. freddy.potoy@laprensa.com.ni
Fue chocante verlo. No esperaba eso de un jefe de Estado, menos del de Nicaragua. Y menos de un señor tan serio y de un talante virtuoso como el del ingeniero Enrique Bolaños. ¿En qué estaba pensando el presidente al momento de repartir botellas de licor en la fiestas de San Jerónimo en Masaya? ¿Dónde estaban sus asesores? ¿Quién permitió semejante barbaridad? No recuerdo haber visto hacer algo similar al ex presidente Arnoldo Alemán, a pesar de sus conocidas preferencias por las bebidas etílicas.
Fue una ofensa a la verdadera feligresía, a los creyentes. Don Enrique, repartir botellas llenas de licor empaña la estética de un estadista. Y usted no se miraba nada agradable haciendo eso.
Actuar así empaña una celebración religiosa. Una cosa es que el pueblo se llene de guaro y otra cosa es que un Jefe de Estado de ese pueblo tenga no sólo la voluntad de dar licor, sino de ayudar a pasar el guaro a quienes le iban bailando a la imagen de San Jerónimo.
La otra impresión que me causó es que hizo buena propaganda gratuita a los dueños de esa compañía licorera.
Y mientras el lunes ocurrían algunos desaciertos en Masaya, lo indicado era que sus asesores políticos, jurídicos y de otras especialidades, estuvieran elaborando estrategias de defensa y contraataque a las situaciones que se empiezan a derivar de la sentencia de la juez Juana Méndez.
Mientras don Enrique estaba en las fiestas de San Jerónimo, el Fiscal General de la República, doctor Julio Centeno, lanzaba algunas serias advertencias sobre los delitos electorales vinculados al lavado de dinero.
En esta vida dicen que hay tiempo para todo, otros consideran que no hay mucho tiempo. Lo cierto es que esas banalidades o cosas periféricas que al ser humano le crean un espejismo, como por ejemplo, la diversión, descansar más de los estrictamente necesario, dormir mucho, pasear, etc., no es más que una pérdida de tiempo cuyos costos ulteriores son los resultados adversos.
Los adversarios políticos del gobierno se siguen preparando para destrozarlo.
No crean que el señor vicepresidente José Rizo y el banquero Leonardo Somarriba ya salieron del lío. Existe un corralito imaginario en la sentencia de la juez Méndez que en cualquier momento será real. Lean con otros lentes esa sentencia y no sólo con el lente que les conviene.
Esa sentencia de la juez Juana Méndez, es admirable. Supo equilibrar y disfrazar mucho lo político con lo jurídico, dejó abiertas algunas ventas para que se salgan algunos y dejó enllavados a otros.
Supongo que a estas alturas la “escuelita del gobierno” ya terminó de “leer, analizar y estudiar” la sentencia de Méndez. Digo la “escuelita” porque cada vez que se les pregunta sobre algo de la sentencia, siempre la están estudiando.
Don Enrique: Hay varias cositas pendientes por ahí: ¿Renunciará a su pensión vitalicia de vicepresidente mientras gana como presidente? ¿Y sobre los estipendios de la “huaca”, qué pasará?
Ah, don Enrique, esa tremenda confusión que generó con los 30 millones congelados en Panamá puede ser un elemento muy valioso para los acusados de corrupción. ¡Cuidado¡ 
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