Supuesto acuerdo de Ortega y Obando para salvar a Rivas
Consuelo Sandoval consuelo.sandoval@laprensa.com.ni
El cardenal Miguel Obando y Bravo y el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, habrían logrado ayer un supuesto acuerdo mediante el cual puede ser superada hoy la crisis institucional del Consejo Supremo Electoral (CSE), que comenzó el cuatro de julio pasado cuando se venció el período para el que fueron electos el presidente y vicepresidente de ese poder del Estado, se supo de forma extraoficial.
Fuentes anónimas dijeron que Obando y Ortega acordaron que el ex presidente del CSE, Roberto Rivas, desistirá de postularse como candidato para reelegirse por tercera vez consecutiva, y en su lugar será postulado el magistrado liberal Jorge Incer Barquero.
En la vicepresidencia sería nominado el magistrado sandinista José Miguel Córdoba, quien junto a Incer ha manejado la situación administrativa del CSE durante los últimos meses.
Trascendió que la negociación entre ambos personajes se centró en canjear la presidencia del CSE a cambio de que la Contraloría emita una resolución de presunción de responsabilidad administrativa, en vez de una penal, contra Rivas, quien ha sido señalado por presunto mal uso de fondos en la institución electoral.
Córdoba dijo anoche que desconoce el arreglo Obando-Ortega, pero reconoció que “existe ambiente” en el CSE para proceder a la elección de nuevas autoridades, y que para hoy están convocados a sesionar.
El gran perdedor en esta lucha interna del CSE sería el magistrado liberal Silvio Calderón, quien había manifestado su interés de ser presidente del CSE.
“No me he dado cuenta de esas negociaciones, dicen que hay un acuerdo de los magistrados para elegir como presidente a Jorge Incer y en la vicepresidencia a Córdoba, pero si eso fuera acuerdo de magistrados, yo me daría cuenta, y no hay convocatoria para sesionar mucho menos para una elección. Si hubiese ese acuerdo, no hay vuelta de hoja que yo quedaría fuera de la competencia electoral”, declaró Calderón.
Córdoba reconoció que el CSE está en bancarrota, porque tiene una deuda pendiente por 45 millones de córdobas, de los cuales 25 millones corresponden al Seguro Social, en concepto de retraso en las cotizaciones patronales y laborales de los trabajadores.
Aseguró que ayer suscribieron un arreglo de pago con la presidenta del INSS, Edda Callejas, con quien acordaron cancelar la deuda en cuotas durante tres años, pagando el 30 por ciento en 2003, un porcentaje similar en 2004 y otro 40 por ciento en 2005.
Además, abonarán medio millón de córdobas mensuales durante el último trimestre de este año, para que el INSS extienda las colillas del Seguro Social a los trabajadores del CSE, un requisito para ser atendidos en las clínicas médicas previsionales.
Hugette de Terán, propietaria del inmueble donde funciona la sede central del CSE, en Las Palmas, dijo que remitió una carta pidiendo al Poder Electoral para que desocupe el local, porque tiene una mora de tres meses por alquiler, un monto que no detalló.
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