Empresarios resignados
EFE
Río de Janeiro.-Banqueros, empresarios y políticos parecen aceptar ya que el socialista Luiz Inacio “Lula” da Silva será el próximo presidente de Brasil, como vaticinan todas las encuestas de intención de voto.
El único foco de resistencia a las proyecciones de los sondeos se mantiene en los mercados financieros, donde todavía se apuesta a la posibilidad de que el oficialista José Serra, considerado una garantía de continuidad, sea capaz de forzar una segunda ronda y dar otra vuelta más a una tortilla que para muchos está en su punto.
Si en los mercados aún existe desconfianza respecto al candidato del Partido de los Trabajadores (PT), en la banca hay señales de que el favoritismo de Lula se percibe hasta con cierta esperanza.
Lo dio a entender el presidente del Banco Itaú, Roberto Setúbal, en una conferencia con inversores de Estados Unidos celebrada esta semana en Washington.
“Lula será el próximo presidente de Brasil. Y no hay que temer por eso. Es un hombre honesto, de buen corazón y muy capaz”, dijo el capitán del segundo mayor banco privado del país.
Setúbal también opinó que esa hipotética victoria de la izquierda “no será una revolución, sino un paso en la transición democrática”.
La confianza de una de las principales voces de la banca brasileña se unió a un coro que ya contaba con 500 empresarios, de los que muchos se han comprometido incluso con la campaña de Lula, que lleva de candidato a vicepresidente a José Alencar, un exitoso industrial con 16,000 empleados.
Uno de los hombres de empresa que está con Lula es Eugenio Staub, presidente de Gradiente, líder del sector de electrodomésticos, con unas ventas que sumaron unos 372 millones de dólares el año pasado.
“Lula es el hombre más capaz de juntar empresarios, trabajadores y clase media. Es hora de unir el país y llevar a la presidencia a un candidato con visión estratégica”, afirmó Staub. 
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