Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
MIéRCOLES 2 DE OCTUBRE DEL 2002 / EDICION No. 22869 / ACTUALIZADA 01:31 am
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   

¿Los inversionistas son temerosos?

Foto  

 

Joaquín Morales Salinas

Es indudable que en nuestro país no existen personas más temerosas y miedosas que los inversionistas, ¿es cierto eso? Claro que sí, si no analicemos: son ellos quienes al menor movimiento en falso, al menor síntoma de duda, de inseguridad jurídica, de inestabilidad política, económica y social, quienes realizan sus repliegues tácticos, sus retiros inmediatos y en el peor de los casos los que ni siquiera piensan en venir a Nicaragua porque existen otros países más propicios para la inversión con mejores climas para hacer negocios, con políticos menos jurásicos y con administraciones públicas más diligentes y receptoras al inversionista.

Sabiendo que el dinero no tiene amigos, sino sólo seguidores, el inversionista busca proteger a su más fiel portavoz, al que le abre las puertas de par en par a donde quiera que vaya y es en ese afán que en sus viajes de exploración a nuestro país que se entera que en Nicaragua existen muchas posibilidades para hacer negocios; ellos saben que existe un gran inventario de riquezas inexploradas; además, de un marco legal que invita a la inversión, sin embargo, el estado de cosas actual en cuanto administración de justicia y en particular a los casos relacionados con temas de corrupción, demanda que los procesos judiciales sigan su curso de manera independiente; mientras tanto el país no puede seguir paralizado por la crisis institucional provocada por el partido gobernante en el Legislativo y por el gobernante sin partido en el Ejecutivo.

Es hora de que se haga realidad la promesa de generación de empleos, que venga el bienestar y se consolide la democracia.

Nuestro presidente ha dicho que tanto el pueblo como el Gobierno de Nicaragua están plenamente conscientes de que solamente la inversión privada es la que puede generar empleos sostenibles, y para que esa inversión ocurra, se necesita estabilidad, confianza y reglas de juego claras y transparentes.

Señor presidente, estamos de acuerdo plenamente con Ud. en cuanto a eso, sin embargo ya es tiempo de que materialicemos ese trato que tanto nos ofreció; la negociación ha terminado, los acuerdos fueron aceptados cuando Ud. los propuso en su campaña electoral. Ahora es tiempo de ejecutarlos.

Señor presidente a usted Dios le ha dado una misión: ser el mejor presidente de Nicaragua; además, le ha dado entendimiento para hacerlo, entonces qué espera para resolver la crisis política, ya es tiempo de que implemente su plan de gobierno y promueva la inversión, es hora de que le brinde una mano amiga, no al dinero sino al inversionista para que éste encuentre en nuestro país no sólo una tierra de lagos y volcanes, sino unos buenos socios comerciales, la mano amistosa que le brinde el calor humano que nos caracteriza y la materialización de ese marco legal que le beneficia y sobre todo señor presidente seamos cautelosos y prudentes en impulsar medidas que hagan sentir al inversionista no como un miserable perseguido sino como el cazador de oportunidades que es.

El autor es vicepresidente de la Asociación de Abogados de Nicaragua (ASANIC)  
.


---

   
Otras Noticias

Papas sumidas en el contrabando

Tabaco nica sigue cosechando éxito mundial

Un dulce y poco rentable negocio

Nicaragua podría competir con carne “ecológica”

La esencia de un mensaje

La Era Light

Canal de Panamá incrementa su peaje

Expocomer tras Turismo y Pymes nicaragüenses

Managua cuenta con condominios

Turismo y agro en prioridades del Inatec

“En el libre comercio hay perdedores”

¿Debemos seguir siendo un país pordiosero?

La economía y la crisis energética

¿Los inversionistas son temerosos?

Las nuevas imposiciones tributarias

Miles de quintales en contrabando

Campesinas se afianzan en el mercado laboral