Gary W. Williams: Director del Centro de Investigaciones de Mercados Agropecuarios de Texas
“En el libre comercio hay perdedores”
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 | El proteccionismo económico, lejos de beneficiar a los productores, los encauza hacia una producción no competitiva. Esa es la percepción de Gary Williams, especialista en comercio agropecuario. Considera
que a la hora de una apertura de mercado, los productores son los primeros perjudicados pues tendrán
que salir del juego o buscar nuevas alternativas para incrementar su competitividad y eficiencia |
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Mayda Isabel Meléndez mayda.melendez@laprensa.com.ni
La más reciente visita que Gary W. Williams realizó a Nicaragua obedeció a un motivo en particular: presentar la Maestría en Gerencia de Agronegocios que la Universidad Centroamericana (UCA) ofrecerá en conjunto con la casa de estudios superiores donde él trabaja, la Texas A&M University, Estados Unidos.
Williams, con un español muy fluido, explicó que la firma de convenios comerciales implica que habrá ganadores y perdedores, sin embargo, si se saben aprovechar las oportunidades, los beneficios alcanzados por quienes ganan serán mayores que las pérdidas que sufrirán los otros.
De mediana estatura, tez blanca, y un traje azul oscuro que resaltaba el azul claro de sus ojos, este economista explicó que si un país decide producir, debe elegir desarrollar los rubros que produce de manera más eficiente, y el resto importarlo. Además, la diversificación debe verse como una oportunidad para especializarse y por tanto, encontrar más oportunidades de mercado.
Casado, con dominio de su inglés natal, español y portugués, Williams posee una maestría y doctorado en Economía Agrícola. Se desempeñó como economista internacional del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y en 1991 fue nombrado por el Comisionado de Agricultura de Texas, además es miembro del selecto comité sobre el Tratado Norteamericano de Libre Comercio (Nafta, por sus siglas en inglés).
¿Qué puede hacer Nicaragua para enfrentar el proteccionismo agrícola que mantiene Estados Unidos a sus productores si se firma un Tratado de Libre Comercio (TLC)?
Los subsidios que reciben los productores allá se han bajado fuertemente en los últimos 10 años. Cuando los precios cayeron en los últimos 3 años, los reclamos para resubsidiar han sido fuertes.
Abrir Nicaragua al comercio ciertamente va a provocar la llegada de productos de Estados Unidos. Cuando se abren mercados hay más importaciones, así pasó con México. Ha tenido un efecto fuerte en México y va a tener un efecto aquí también. Una lección que hemos aprendido en muchos años, no se puede abrir un mercado sin que hayan los que pierdan y si abrimos mercado pensando que no va a haber los que pierdan, nos estamos engañando.
Pero también nos enseña la práctica de los últimos 100 años que lo que ganan los que ganan, es más de lo que pierden los que pierden. Es cierto que el país gana pero implica un ajuste al patrón de producción, ajuste un poco en la composición de la producción de Nicaragua.
Habrá que reasignar los recursos nicaragüenses de los productos que no pueden competir a la producción de lo que sí puede competir. Claro, van a haber los que no van a ganar, pero ese es el problema: los que no pueden ganar con comercio libre son los que no son competitivos, son ineficientes en producción, son los que tenemos que proteger.
¿Protección equivale a ineficiencia?
¿Por qué nos protegemos? Porque pensamos que si bajamos la protección no vamos a tener empleo, los salarios van a bajar, habrá más pobreza, ¿pero es así? Claro que van a haber ajustes, pero quizá el problema en Nicaragua es que tenemos demasiados recursos dedicados a la agricultura y por eso los salarios que reciben son demasiado bajos.
Al alzar los precios los han protegido y han fomentado una condición de ineficiencia, bajos salarios por la política, si bajan los aranceles claro que va a haber un efecto fuerte porque hay quienes se están beneficiando de la protección. Pero se desplazan de la finca, tienen que buscar empleo en otros lugares y la clave es dónde pueden encontrar empleo.
El problema para Nicaragua, según lo que veo, no es tanto cómo podemos proteger la agricultura, sino cómo podemos tomar ventaja en mercados internacionales para Nicaragua. Si no podemos producir lo mismo que en el pasado por la competencia de importaciones ¿qué debemos estar produciendo? ¿dónde debemos poner las inversiones? ¿dónde debemos asignar los recursos?
El problema en que deberían estar enfocados en Nicaragua no es proteger, proteger, proteger, sino es cómo podemos bajar la protección, ayudar con el ajuste necesario para los que se desplazan de la finca y tomar la ventaja de oportunidades internacionales por productos que Nicaragua puede producir a costo bajo y tenemos que estudiar esto.
Un país no tiene que ser el productor de menor costo de todo el mundo para poder producir y exportar, solamente tiene que producir lo que produce mejor.
¿Qué es el futuro si seguimos protegiéndonos aquí en Nicaragua? El futuro es el pasado: falta de crecimiento, falta de oportunidades de exportación, falta de oportunidades a largo plazo de ingresos mayores e ir dejando al resto del mundo, mercados.
Tengo entendido que Estados Unidos está estudiando el impacto en los sectores pesca, agrícola y ganadero. ¿Por qué?
Porque también en Estados Unidos, comercio libre implica que hay ganadores y perdedores y los perdedores siempre están presionando a no abrir los mercados. Los que producen hortalizas quieren cerrar las fronteras porque no somos competitivos en muchas hortalizas, importamos tomates y varias hortalizas de México.
Los que producen ganado también tienen sus dudas porque importamos ganado para engorde y abriendo las fronteras habrá más importaciones de ganado. Y los productores de granos, hay los que no les gusta tampoco el comercio internacional porque implica una posible importación de cacahuate, importación de algodón, importación de azúcar...
Hay grupos que se oponen y son políticamente fuertes, así que el gobierno tiene que estudiar cuáles son los efectos malos y buenos y calcular si el efecto neto es positivo. Según la teoría, el efecto neto es positivo pero a los que pierden no les importa.
¿Cree que la política influye mucho, poco o nada en las políticas agrarias?
La política entra en todo, en los Estados Unidos. La política tiene un efecto muy fuerte porque los que pierden van a quejarse y tienen toda la razón de estar opuestos. Siempre los que se oponen al comercio libre se organizan políticamente en contra del comercio libre.
Lo que vimos en Seattle, en el estado de Washington, cuando la Organización Mundial del Comercio tuvo la primera reunión, allí hubo una manifestación grande de varios grupos y sorprendió mucho a los que estaban allí el nivel de oposición que había.
¿Centroamérica va a estar preparada para la firma del TLC con Estados Unidos, a finales del 2003?
Yo no sé de Centroamérica, pero tengo mis dudas de Estados Unidos. Políticamente ya hemos tomado el próximo paso, al presidente (George) Bush le han dado fast track (vía rápida), autoridad para firmar acuerdos. El paso después es la negociación y la negociación de la OMC, la última, con Uruguay, tomó como nueve años; con México tomó 2 ó 3 años y el acuerdo con Centroamérica tomó mucho más tiempo y la agricultura siempre es el problema mayor que encontramos en esos pueblos.
Y en esos pueblos, los subsidios, la protección y el hecho de que los alimentos son básicos para sobrevivir, a los países del mundo no les gusta depender de otros países en su fuente de alimentos porque el otro país puede utilizar ese hecho políticamente.
¿Pero qué mira en el futuro?
Yo creo que dentro de unos años, no voy a decir cuánto, vamos a llegar a un acuerdo más comprensivo de comercio libre en este hemisferio. Estamos llegando poco a poco con Mercosur, Pacto Andino, Caricom y poco a poco ya estamos estableciendo acuerdos y lo interesante es que estamos estableciendo una red de acuerdos. Unos tienen que ver con otros y el Tratado de Libre Comercio está vinculado con el Mercosur porque México tiene sus acuerdos bilaterales con Argentina y Brasil e indirectamente entonces, Estados Unidos tiene acuerdo con Brasil y Argentina.
Ya vamos estableciendo este acuerdo de comercio libre por todo el hemisferio pero está progresando de una manera que no se entiende bien cuáles son los vínculos entre los países. Yo creo que vamos a llegar a un punto en que vamos a decir: tenemos que poner orden en este acuerdo y hacerlo más transparente, poner las reglas de comercio para que todos los países entiendan lo que es y sea un acuerdo que beneficie a la mayoría.
¿Cree que la diversificación sería una alternativa para que Nicaragua despegue?
Otra lección de comercio más abierto, que hemos aprendido con los años, es que el comercio lleva a los países a la especialización de la producción, de lo que pueden producir más eficientemente e importan los otros productos. Eso es lo que los lleva como país a un nivel más alto de bienestar nacional.
Diversificación es una palabra que utilizamos mucho, es importante para muchos en el país pero el comercio nos lleva de la diversificación a la especialización. Pero si queremos decir con diversificación que estamos buscando alternativas a lo que estamos produciendo en competencia a la importación: sí, diversificación es buena porque nos diversificamos de lo que compite con importaciones a lo que podemos producir y exportar.
Si la ganadería es una actividad económica en la que Nicaragua tiene una ventaja comparativa, entonces deben convertirse de la producción de cultivos a la producción de ganado.
Con la diversificación son menos productos que se producen pero la teoría nos lleva sobre cierto punto. La teoría dice: digamos que los mercados funcionan y nos llevan a la especialización de los productos que producimos más eficientemente, pero creo que el papel del Estado es asegurar que no lleguemos a un nivel de especialización al punto que lleguemos a ser dependientes de todo el mundo en todo.
Por ejemplo, Japón no debería producir ganado porque no tienen mucha área para producirlo, arroz tampoco, debería estar importando casi todo porque no tiene mucha tierra. Pero no puede depender de la importación de todo, tiene que producir algo.
Y Nicaragua también. El Estado tiene que estar cubriendo la política que dice que no vamos a ser dependientes, no buscamos la autosuficiencia en todo como en años anteriores pero quizá buscamos el nivel de producción que nos protege en contra de problemas mundiales. Quizá deberíamos producir estratégicamente lo que es importante que el país tenga.
Los políticos, los analistas, en las universidades tienen la responsabilidad de identificar dónde están las oportunidades estratégicas, cuáles son los productos que debemos estar produciendo aunque no tengamos una ventaja comparativa para protegernos contra las importaciones. Al fin de cuentas, comercio libre implica que va a haber los que pierdan, pero no hay otra cosa; si queremos lograr un mayor nivel de bienestar económico en este país, Nicaragua no puede producir y vender todo. El mercado no es Nicaragua, el mercado es el mundo y si queremos participar de las oportunidades para exportación, van a tener que importar.
CAFE: PROBLEMA DE CADENA
Si Nicaragua va a incrementar su porción de mercado cafetalero en Estados Unidos, tendrá que llevar productos de calidad y lograr que los consumidores logren diferenciar el café nica del de otros países para que puedan “premiarlo” pagándole un buen precio, aseguró el economista Gary Williams.
“Así que es problema de mercadeo, es problema de producción y control de calidad, es un problema de sistemas de cosecha, distribución, transporte, es un problema de cadena y calidad en la cadena”.
Para el futuro de la industria cafetalera nicaragüense, se deben estudiar algunas situaciones como por ejemplo, cómo competir con otros países cercanos que también producen café, como Costa Rica, cómo hacer que el productor nicaragüense se diferencie para obtener un mejor precio o cómo asegurar la calidad en el mercado y hasta hacer alianzas con grupos de inversionistas extranjeros.
Aunque Williams reconoció que su país es importador de café y por tanto, no conoce tanto las interioridades de las dificultades que enfrenta este rubro, consideró que uno de los grandes problemas de Nicaragua es que tiene demasiados productores y poca infraestructura.
A esto se aúnan los consabidos problemas de transporte, inversión, capital, oportunidades, por lo que, según este profesional, si se lograra “arrancar” estos problemas del sector, se tendrán nuevas oportunidades. “Hay que crear empleo, quizá no en el sector agrícola, sino en el sector industrial”, dijo.
APERTURA DE MERCADO Y EDUCACIÓN
-Gary Williams recalcó que antes el productor no tenía que ser comerciante, pero actualmente no se puede ser exitoso sin tomar en cuenta el mercadeo. Por tanto, si uno va a exportar tiene que conocer lo que sucede en el mercado financiero del mundo.
-Consideró que si Nicaragua se queda trabajando solamente en su mercado local, tendrá un poco de crecimiento y empleo pero será prácticamente imposible que deje de ser un país en vías de desarrollo. “La única alternativa que existe en abrir los mercados, es buscar las oportunidades para la producción en el mercado internacional y aprender cómo comerciar, cómo distribuir, cómo hacer alianzas con las grandes multinacionales”.
-Expresó que para el futuro Nicaragua tiene dos opciones: que los productores menos competitivos desaparezcan y que al haber menos productores las fincas crezcan. La otra opción es la educación, “necesitan saber cómo mercadear, bajar costos, negociar en el mercado internacional y nacional... tengo que entender todos los vínculos del mercado internacional y local para tomar buenas decisiones”. 
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