Desaparecen cerebros de terroristas
AP
BERLIN.-Los cerebros de tres importantes terroristas del grupo Facción del Ejército Rojo que se suicidaron en una cárcel alemana en 1997, al parecer desaparecieron del laboratorio en que se encontraban para ser sometidos a una autopsia, dijo una revista ayer.
El informe del semanario Der Spiegel da una nota macabra más a la controversia en torno a Ulrike Meinhof, otra dirigente del grupo, desde que se dio a conocer que su cerebro fue conservado luego de su suicidio en 1976, para ser usado en investigaciones.
Fiscales alemanes, alertados por las hijas gemelas de Meinhof, exigieron la semana pasada que el profesor universitario que estudia el cerebro desde 1997 lo entregue.
Juergen Peiffer, un patólogo que realizó la autopsia de los cerebros de los terroristas Andreas Baader, Gudrun Ensslin y Jan-Carl Raspe a solicitud de las autoridades luego de su suicidio, dijo a Der Spiegel que los órganos estaban en su laboratorio en la Universidad de Tuebingen cuando se retiró en 1988.
Pero su sucesor a cargo del laboratorio, Richard Meyermann, dijo que los cerebros desaparecieron sin rastro y pudieron haber sido destruidos, un procedimiento común para desocupar espacio, dijo Der Spiegel en su más reciente edición.
“Ya no están aquí”, dijo Meyermann de acuerdo al semanario.
El Ejército Rojo era un grupo revolucionario de izquierda que causó una ola de terror con sus secuestros, ataques con bombas y asesinatos en la vieja Alemania Occidental durante las décadas de 1970 y 1980, incluso luego de la muerte de sus cuatro dirigentes principales.
Baader, Ensslin y Raspe se suicidaron en octubre de 1977 luego de que comandos alemanes liberaron a 86 rehenes de un avión de Lufthhansa desviado a Mozambique, en un intento de los revolucionarios por lograr su liberación. 
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