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LUNES 18 DE NOVIEMBRE DEL 2002 / EDICION No. 22916 / ACTUALIZADA 01:30 am
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“Oro blanco” en Nicaragua, una historia amarga

Foto  
.Después de ser el líder en producción, el algodón pasó con malas calificaciones a la historia

Marvin Fornos Reyes.

 

Leslie Nicolás Lacayo
leslie.nicolas@laprensa.com.ni

El algodón es un cultivo con múltiples usos de tipo industrial, de él se pueden extraer fibras y su semilla es utilizada para la elaboración de aceite comestible.

La fibra obtenida de algodón es la más importante a nivel mundial por su calidad.

Se dice que la planta de algodón es originaria de dos continentes: del asiático (India y Pakistán) y el continente Americano (Perú y Sur de Guatemala).

Se reporta uso de algodón 3,000 años antes de Cristo en la India y posteriormente pasa a países como Egipto, China, Japón y la extinta Unión Soviética la que agrupaba 15 países, este último el mayor productor de algodón en los años 1990.

Marvín Fornos Reyes, ingeniero agrónomo y especialista en Producción y Tecnología en Semillas de Cultivos Textiles, de la Universidad Nacional Agraria (UNA), recuerda que en la década de 1950 el algodón se coloca como el principal monocultivo de Nicaragua, época que se conoce como el “Boom algodonero”, mismo que se mantiene hasta 1960 llegando a representar el 50 por ciento de las exportaciones nacionales en ese período.

En la década siguiente el cultivo se mantuvo, pero ya no con la supremacía pues empezó a ser desplazado por el café.

A partir de los años 1980 el Gobierno tuvo que subsidiar la producción, convirtiéndose en los siguientes 10 años en el cultivo de mayor pérdidas.

Según Fornos, en los años 1977–1978 fue la época en que más se sembró algodón en Nicaragua, con un total de 310,000 manzanas, las que se redujeron en 1979 en 248,000 manzanas.

“Ya para 1987 existían algunos problemas y fue entonces cuando se proyectó sembrar tan solo 55,000 manzanas”, agregó Fornos.

En los años 1990 los rendimientos por manzana comenzaron a disminuir pasando de 40 a 30 quintales. “Una reducción drástica, lo que hacía ya no viable el cultivo”. Sin embargo, si se dejaba de producir algodón Nicaragua tendría que importar aproximadamente 15 millones de dólares en aceites y alimentos para animales que se sacaban del cultivo, cosa que al final se tuvo que hacer.

¿ALGODÓN TRANSGÉNICO UNA ALTERNATIVA?

Países como Estados Unidos, China y Australia, quienes se disputan el primer lugar en la producción de algodón, están poniendo a prueba el cultivo de algodón transgénico el cual es resistente a las diversas plagas que atacan a este cultivo.

Otros países como México también han iniciado su experimentos con algodón transgénico, sembrando en el año 2000 aproximadamente 125,000 hectáreas.

Una de las ventajas en el uso de este tipo de algodón es que se disminuyen las cantidades de pesticidas a utilizar para combatir las plagas, hasta en 500,000 litros por manzana.

“Desde este punto de vista el algodón transgénico podría ser una alternativa, en países en donde no se puede usar grandes cantidades de pesticidas” señala Fornos.

Sin embargo, el especialista explica que en Nicaragua en la actualidad no existe la posibilidad de sembrar algodón transgénico pues “la tecnología es demasiado cara y además que no existe un marco legal definido para la comercialización del mismo”.

DOLOROSAS SECUELAS

El especialista Marvin Fornos, indica que reportes internacionales a los que ha tenido acceso señalan que Nicaragua importaba pesticidas en grandes proporciones para ser usados en la producción algodonera.

-“Por ejemplo en 1973 se importaron 2,030 quintales de DDT; 1,300 quintales de Metil Paration; 5,890 de Toxafeno, pesticidas que actualmente su comercialización a nivel mundial está prohibida y en aquella época eran utilizados para combatir las plagas que había en los algodonales nicaragüenses”.

-Señala que en Nicaragua se encontraron residuos de pesticidas en 74.6 partes por millón, es decir 12 veces más que lo permitido a nivel mundial. Según un estudio realizado en la grasa humana en Nicaragua se obtuvo que existía DDT 16 veces más de lo establecido que debería de haber como promedio mundial, agrega el especialista.

-En la leche materna en la zona de occidente se encontró existencia de DDT 30 veces más que lo normal o permitido a nivel mundial, la leche en occidente contenía 29 veces más DDT de lo permisible, según Fornos.

-Otra de las secuelas que dejaron los pesticidas en occidente fue la contaminación de la carne vacuna y la plaga conocida como Helliothis era 45 veces más resistente a pesticidas, que la existente en cualquier otra parte del mundo.  
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