A nombre de Rocha
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 | Hasta que Fenifut “exista” |
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La Escuela de Talentos cuenta con cinco escenarios para el fútbol, pero en la ciudad, supuestamente sólo hay dos canchas olímpicas. |
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Wilder Pérez R wilder.perez@laprensa.com.ni
Por norma o por casualidad, los grandes proyectos suelen ir de la mano con la polémica. Si no aparece en las proyecciones se ve en el avance, si no es en la estructura es en la ubicación, si no es en el “cómo” es en el quiénes los manejan.
La Escuela de Talentos de Diriamba no es la excepción. Una de las principales interrogantes que surgió con su construcción fue ¿a nombre de quién se inscribió?, porque ante las leyes del país la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut) no existe. No tiene personería jurídica.
De esta manera, la única forma en que el proyecto pudo avanzar sobre los rieles legales fue poniendo todo a nombre de una persona natural, para lo que la federación eligió el nombre de su presidente.
Así, la finca 31295, ubicada al sur de Diriamba, en un sitio llamado Río Limón, pertenece al señor Julio César Rocha López, según el asiento 1, tomo 440, folio 208-2010, del libro de la propiedad 31295, de Jinotepe.
La misma mide cinco manzanas de tierra que fueron desprendidas de la propiedad de Orlando Esquivel Acevedo, ahora de Mayra Elena Mayorga Bermúdez según los registros catastrales de Carazo, el 11 de julio de 1999, a un precio de 187 mil 756 córdobas, o 16 mil dólares al cambio de entonces, ante el doctor Ramón Alcides Madrigal.
No obstante, existe una cláusula en la escritura que advierte que la propiedad pasará a nombre de la Fenifut una vez que ésta adquiera la personería jurídica. Rocha ha manifestado en distintas ocasiones que se está avanzando en eso aunque a paso lento.
Y aunque el proyecto se hizo realidad y lleva el apodo y nombre del papá de Rocha (“Negro Julio”), al menos en Diriamba, su tierra natal, es criticado, porque pocos creen que la escuela de talentos cueste más de 300 mil dólares, tal como dice el rótulo a la entrada, aunque ahí no se especifica que eso incluye otros campos en otras ciudades, y que el costo real de la edificación fue de 296 mil 629 dólares, pagados por la FIFA directamente a la empresa Hergón. Esto no incluye los 16 mil de la compra del terreno pagados por la Federación Alemana de Fútbol.
La pregunta más frecuente que Esquivel había escuchado en los últimos años giraba alrededor del precio del terreno. Eso muestra que los diriambinos son desconfiados y que la Fenifut necesita su personería con urgencia. 
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