Henry Roa una vez más al frente de los artilleros
Nació para batear
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 | Resume .467 y lleva una racha de 14 juegos con hits |
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Henry Roa se ha convertido en una fuerza devastadora con su bate desde el line up de los siempre aguerridos Leones. |
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Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Henry (Roa), ¿cuál de estos pítcheres es el más duro?, consulté al artillero leonés y apunté hacia el sitio donde estaba reunido el staff de lanzadores que la Selección Nacional de béisbol llevaría a México, a la recién concluida Serie de las Américas.
“¿El más duro?, pero si todos estos son pasteles”, dijo Roa. Y ante mi sorpresa, hablaba en serio.
“Para mí ninguno es duro. Si pienso que ellos son difíciles, entonces voy derrotado desde antes de ir a batear. En mi mente siempre me digo que soy mejor que ellos”.
Y a probar eso exactamente ha dedicado su carrera Henry, quizá el bateador más puro de nuestro béisbol en estos momentos. Saltó a la fama en 1990, al volverse el héroe de aquella Serie Final en la que los Leones arrebataron espectacularmente el título a los Dantos.
“En un momento de esa Final, llegué a batear siete hits seguidos. La verdad es que fue justo ahí cuando me di cuenta que podía llegar a ser un buen bateador”, recuerda Roa, quien se incorporó al béisbol como un escape para evitar cumplir con el servicio militar.
Desde entonces, ha construido una sólida carrera que incluye un título de bateo, una permanente presencia en la lista de los mejores cañoneros y una espectacular capacidad para rendir en juegos internacionales con la Selección. Él ha llevado el bateo a otros niveles.
BATEADOR NATO
A diferencia de otros grandes bateadores, que llegan a perfeccionar su técnica y mecánica debido a intensas sesiones de trabajo, Roa entrena sólo lo necesario para sentirse listo para tronar.
“Yo escucho que hay bateadores que toman cienes de turnos y no sé que más, pero en mi caso, lo que hago es practicar lo necesario. Cuando me voy sintiendo cansado y creo que estoy ajustado, dejo de entrenar. Entrenar cansado en hasta peligroso por las lesiones”, argumenta el leonés.
¿Tu éxito es debido a un talento natural, no a un trabajo intenso?
“Pienso que saber batear es un don que Dios me dio. La verdad es que yo nunca me imaginé que llegaría a ser de los mejores. Crecí viendo a Julio Medina y Ariel Delgado y quise ser como ellos y creo que lo he conseguido, además que fui compañero de ellos”.
-¿Sentís que se ha reconocido tu dimensión?
“Depende lo que se entienda por reconocimiento. Por ejemplo, a mí nunca me han dicho ´tomá este carro o esta casa´. Todo lo que tengo lo he conseguido gracias a mi trabajo. Sin embargo la gente y los periodistas creen que he hecho un buen trabajo”.
-¿Qué pensabas ser de niño?
“Siempre pensé que mi familia era pobre y que debía hacer mi mejor esfuerzo para ayudarle. Así que después de bachillerarme, estudié contabilidad y luego me dediqué a jugar por un consejo de Jesús “Chu” Quintana para capearme de ir al servicio militar”.
¿UN BIG LEAGUER?
¿Nunca te ofrecieron un chance para firmar?
“Nunca. Sería mentiroso si te digo que algún scout me lo propuso. Sin embargo, considero que sí hubiera socado. Uno se enfrenta en el extranjero a pítcheres que dos años después están en las Mayores y los he resuelto sin mayor esfuerzo”.
-De esos pítcheres ¿cuál te ha impresionado más?
“Ariel Contreras de Cuba. Lanza duro, varía los pitcheos y es controlado. También me impactó Branden Looper de EE.UU. y quien ahora es relevista con los Marlins”.
¿Y de los de aquí?
“Ninguno. Y no quiero que se me malinterprete porque yo los respeto a todos y no quiero pasar como fachento, pero creo que he acumulado buenas cifras en mi carrera. Ahora sé que cualquiera puede dominarme, pero en mi mente llevo la idea que los voy a batear”.
¿Qué actuaciones te enorgullecen más?
“Haber sido el Más Valioso en la Final contra los Dantos en 1990 cuando les quitamos la serie pese a que perdíamos 3-0 y haber tronado fuerte en el Mundial de China en el 2001, donde había sólo pitcheo bravo”.
¿MEJOR QUE NEMESIO?
-“No me considero mejor que Nemesio Porras. Siento un gran respeto por él. Ha logrado cifras que muchos no hemos alcanzando. Pero sé que estoy entre los mejores del país”.
-¿Te habría gustado jugar en el Bóer?
-“Me siento bien en León. Una vez estuve como refuerzo con el Bóer y rendí. Ahora de haber jugado ahí, seguro la promoción sería mayor, pero estoy conforme con lo que soy”.
-¿Qué es lo que más te alegra?
-“Estar con mi familia (tiene cuatro hijos) y cuando soy invitado a inauguraciones de Ligas Mayor “A” o cuando juego en la Liga de la Bola de Calcetín aquí en León”.
-¿Lo que más te ha entristecido?
-“Haber perdido a mi mamá. Ha sido un golpe duro”.
-¿Por qué Yáder, tu hermano no fue como vos?
-“Porque a cada uno Dios nos da un determinado talento, aunque a veces pienso que no tuvo la mejor oportunidad. Pero cada cual tiene su gracia”. 
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