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DOMINGO 17 DE NOVIEMBRE DEL 2002 / EDICION No. 22915 / ACTUALIZADA 12:30 am
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¡Elección fatal!

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.La triniteña Ana Yassarelys fue asesinada por su ex novio. “Ayúdame Dios mío, ayúdame a elegir lo correcto”, escribió en la palma de su mano la joven, y por ironía de la vida, su elección resultó fatal
.Manuel Ismael Pérez Gutiérrez mató a la joven porque lo cortó y rechazó su propuesta de matrimonio, y acto seguido se quitó la vida

Manuel Ismael Pérez, se quitó la vida tras asesinar a la joven triniteña Ana Yassarelys Escoto Martínez.

 

Francisco Jarquín Soto
francisco.jarquin@laprensa.com.ni

Ana Yassarelys Escoto Martínez escribió durante la celebración de un culto, en la palma de su mano izquierda: “Ayúdame Dios mío, ayúdame a elegir lo correcto”. Y por ironías del destino, “elegir lo correcto” le costó la vida.

Ana, de 18 años, tenía al menos la voluntad de hacer lo correcto, pero finalmente el destino le demostró que estaba equivocada, porque sin saberlo eligió la muerte, luego que su ex novio Manuel Ismael Pérez Gutiérrez, de 36 años, la ultimó de dos balazos porque no quería casarse con él. Y minutos después, el homicida se quitó la vida de un disparo en la sien.

Manuel y Ana eran una pareja originaria de La Trinidad, Estelí, habían mantenido una relación de noviazgo por cinco meses, pero la jovencita decidió terminarla y al parecer no estaba dispuesta a volver con él, pese a las amenazas de muerte que le hizo su enamorado en dos ocasiones.

La ahora occisa, salió a eso de las 7:25 de la noche, del pasado viernes, de la iglesia adventista a la que asistía religiosamente junto a su familia todos los viernes; Yassarelys, Biblia en mano y en compañía de su hermana Saraí, se encontró a su ex novio, quien le esperaba en una boca-calle del kilómetro 124 de la Carretera Panamericana en La Trinidad, Estelí.

DISCUSIóN ACALORADA

Los antiguos enamorados empezaron a discutir. Manuel le reclamaba una y otra vez que ya habían acordado que se casarían y que no era el momento de echarse atrás, porque hasta algunas cosas había comprado para el hogar que compartirían. Además, espetaba que se había divorciado de su esposa, con la que habían procreado unas gemelas, ahora de 14 años.

Sin embargo Ana insistía en que su noviazgo no podía ser, por la diferencia de edad, que ni pensara que iban a volver, menos en casarse.

Por la tardanza de la plática y lo airado que estaban los ánimos en el hombre, Saraí le dijo a Ana que se fueran, a lo que reaccionó Manuel diciéndole: “Andate vos, porque ella no se va a ir hasta que termine de hablar conmigo”.

Ante tal expresión y cansada de repetirle a Manuel que no quería volver con él, mucho menos casarse, Ana quiso irse con su hermana a su casa y fue cuando Manuel sacó un revólver calibre 38 y disparó sobre la joven, que recibió un impacto en el brazo izquierdo, donde tenía irónicamente escrita la leyenda: “Ayúdame Dios mío, ayúdame a elegir lo correcto”, y el otro en el abdomen, que fue el que le arrebató la vida.

“PAPITO, ME TIRARON”

Ana Yassarelys Escoto Martínez, herida de muerte por el disparo que le entró en el abdomen y le salió por la espalda, se dirigió casi inconsciente a donde su padre, Octavio Escoto, quien se había retrasado al salir del culto, y le dijo: “Papito, me tiraron”.

Esas fueron las últimas palabras que pronunció, pues seguidamente cayó en los brazos de su progenitor, quien la llevó en brazos al Hospital de La Trinidad, a unos 200 varas del lugar de los hechos.

Ante esa escena, el homicida sin decir palabra alguna, se colocó el revólver en la sien y disparó, muriendo de forma inmediata, ante la mirada atónita de los pobladores que observaban aterrorizados el acto.

Ana llegó todavía con vida al Hospital Pedro Altamirano, pero 30 minutos después falleció sin poder pronunciar palabra alguna, mientras en su brazo izquierdo lucía el impacto de bala que había borrado en parte, la frase: “Ayúdame Dios mío, ayúdame a elegir lo correcto”.

Según el capitán Carlos Hernández Herrera, de la delegación de la Policía Nacional en La Trinidad, la ahora occisa todavía logró caminar unas 20 varas antes de ser cargada en brazos por su padre y como no había ni un solo taxi en los alrededores, tuvieron que llevarla en brazos al hospital, que se encuentra a 200 varas de donde ocurrió el trágico incidente.

HOMICIDA DEJA CARTAS

Adolfo Olivas O.
Martha Marina González


Manuel Ismael Pérez Gutiérrez, escribió dos cartas. Una dirigida a su familia y la otra al padre de su ex novia. En el primer escrito repartía algunas pertenencias a sus niñas gemelas de 14 años y le pedía a su ex esposa que las “cuidara muchísimo”.

-“Sólo le pido a Dios que me perdone por lo que hice”, expresa el escrito, en el que también se despide de varios amigos.

-La segunda carta se la dirige al padre de la muchacha fallecida, expresándole que su hija se burló de él, porque aparentemente ella aplazó el matrimonio que habían planeado para diciembre próximo.

-Pérez Gutiérrez se llegó a despedir de su ex esposa Nubia Dávila, de quien se había separado hace seis meses y le pidió que le cuidara a sus dos hijas gemelas, porque iba rumbo a Guatemala.

-Nubia Dávila relató que Manuel Ismael andaba muy triste y que incluso viajaron juntos a Estelí para resolver unos problemas personales.  
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