Policía de Río Blanco urge de nuevas celdas
Luis Eduardo Martínez M. y Roberto Orozco B. departamentos@laprensa.com.ni
De las delegaciones policiales del país, la del municipio de Río Blanco, departamento de Matagalpa, es tal vez la que más violenta los derechos humanos de los detenidos, contrario a la campaña que la Policía Nacional desarrolla sobre los derechos y garantías aceptables en la relación Policía–Comunidad.
El edificio policial, ubicado en la esquina suroeste del parque municipal, luce bastante deteriorado. La pintura exterior ha sufrido las inclemencias del sol y las lluvias y, en el interior del edificio las condiciones son peores, fundamentalmente en las dos celdas para reos, ubicadas en la parte trasera del “comando”.
“Lo que teóricamente hacemos, para respetar los derechos humanos de los detenidos, se nos cae cuando el reo baja las gradas hacia la celda, porque se encuentra con las peores condiciones”, expresó el capitán Óscar Antonio Guido, jefe de la delegación policial de Río Blanco.
“Yo creo que ni en los campos de concentración de los nazis, los judíos tenían estas condiciones”, agrega Guido para ilustrar lo infrahumano de estas celdas.
Ante la falta de camarotes, los prisioneros deben dormir en el piso de concreto. No hay iluminación y los reos realizan sus necesidades fisiológicas en un pequeño hueco dentro de las mismas celdas: el hedor es insoportable, principalmente en la celda más grande, donde la única ventilación es una ventanilla en el centro de la puerta de hierro que cubre totalmente la entrada.
Aunado a esto, el sistema de acueductos en la delegación es bastante obsoleto, lo que retiene más el hedor. Tanto el edificio como su sistema de tuberías fueron construidos en la década de los 70. Además, el tanque séptico se encuentra en una propiedad vecina y, según el capitán Guido, corren el riesgo de que el vecino les diga que ya no aguanta el hedor y lo cierre. “Esto nos empeoraría las condiciones tanto para policías como detenidos”, comentó el jefe policial.
NO HAY PRESUPUESTO
El raquítico presupuesto asignado a la delegación policial de Río Blanco es apenas suficiente para garantizar la alimentación de los policías, por lo que luce improbable el mejoramiento de las condiciones. Con algunos esfuerzos de la jefatura policial de Río Blanco y el apoyo de algunos productores de la zona se logró “medio acondicionar” una de las celdas que ahora se destina a menores y mujeres transgresores.
Pero, recibir apoyo de productores a veces acarrea problemas porque, según el capitán Guido, “hay gente que ayuda de buena fe... pero hay otra gente que apoya a cambio de obtener alguna cuota de relación con la Policía... tal vez lo que quieren es ser impermeables a la justicia, que la Policía no actúe en contra de ellos”.
A criterio del jefe policial, el municipio de Río Blanco es muy violento, mucho se da el uso de armas de fuego. “Aquí ha sido cultura de los ganaderos que en vez de regalarle algo el día del cumpleaños al hijo, lo que le va a comprar es una buena pistola; alguna gente lo hace, otros no, pero en determinado momento estas armas son utilizadas irresponsablemente y, cuando vamos a actuar, te quieren como sacar ese favor que te hicieron. Por eso preferimos seguir con estas condiciones antes de recibir ayuda a cambio de favores, para garantizar la transparencia de la Policía”.
“Hay detenidos que incluso se nos han enfermado por las mismas condiciones de las celdas”, dice el capitán Guido, añadiendo que la Policía asume un costo extra al trasladar a los enfermos hacia el centro de salud, a veces pidiendo ‘raid’, porque la patrulla asignada a esa delegación policial está en proceso de reparación.
Por la falta de vehículo, el traslado de prisioneros hacia Matagalpa es realizado en buses de transporte colectivo, “arriesgando la seguridad de los ciudadanos y de los policías, porque no tenemos en qué trasladar a los reos”, explica el jefe policial.
Según el capitán Guido, las iglesias Católica y Evangélica apoyan suministrando alimentos a los reos, máxime cuando las celdas están repletas.
ENTRE LAS PEORES
En las celdas policiales de Río Blanco, los reos se enferman frecuentemente de diarrea y problemas gastrointestinales, la atmósfera es un vaho pestilente durante las 24 horas que se acrecienta por la humedad del lugar. Un estudio que hiciera la jefatura policial de Matagalpa, ubicó a las celdas de la delegación policial de Río Blanco, entre las peores. 
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