Reportaje especial
Iniser y Agroinsa en laberinto judicial por US$ 7,000,000
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 | El Iniser alega que la póliza que contrató Agroinsa para cubrir los riesgos de su empresa, no cubría roturas de maquinaria, por tanto, no le debe ni un centavo. Pero Agroinsa considera que el siniestro fue producto de un error humano y que el Iniser
debe indemnizar esos daños |
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Freddy Potoy Rosales freddy.potoy@laprensa.com.ni
El complicado pleito judicial entre el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) y Agroindustrial Azucarera S.A. (Agroinsa), donde están de por medio siete millones de dólares en indemnizaciones, pone en una encrucijada a los magistrados de la Sala Civil I del Tribunal de Apelaciones de Managua, quienes deberán fallar conforme a lo que establece al Ley, según alegan las partes en conflicto.
Mientras Iniser asegura que no le debe siete millones de dólares a Agroinsa, esta empresa sostiene lo contrario y va más allá, pidiendo la subasta inmediata de los nueve edificios del Iniser para pagarse lo que supuestamente le debe la institución del Estado.
Fuentes del Poder Judicial y algunas personas allegadas al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y al Partido Liberal Constitucionalista (PLC arnoldista), coinciden que en este juicio millonario hay presiones políticas y económicas.
“Hay un magistrado de la Corte Suprema de Justicia que a veces llama hasta tres veces al día al Tribunal de Apelaciones preguntando sobre las perspectivas de este caso”, comentó extraoficialmente a LA PRENSA un alto funcionario del Poder Judicial.
AGROINSA RECLAMA
El representante legal de Agroinsa, Gregorio Pasquier Galo, insistió en que Iniser sí “es en deber” a Agroinsa 7,000,000 de dólares por el daño ocasionado durante un accidente en tres turbogeneradores de la empresa azucarera, a los que se suman los intereses y demás gastos legales incurridos durante el proceso judicial por la vía civil.
Dentro del voluminoso expediente judicial del caso Iniser-Agroinsa, la parte demandante estima que el siniestro ocurrido en los turbogeneradores de Agroinsa fue producto de un error humano, y, como tal, la aseguradora debe pagar los daños hasta por la suma de siete millones de dólares.
Iniser alega que en el siniestro hubo rotura de maquinaria y ese aspecto está excluido de la póliza que contrató Agroinsa, razón por la cual la aseguradora se niega a pagar.
LOS BEMOLES DEL PLEITO
En medio del pleito, ocurrió que en un momento determinado el ex presidente ejecutivo del Iniser, Orlando Chávez Gil, fue llamado a absolver posiciones en el Juzgado Segundo de Distrito de lo Civil de Managua, pero dicho funcionario no compareció alegando status corporativo, es decir, creía tener rango de ministro, y que como tal las preguntas debieron haber sido enviadas a su despacho para ser contestadas por escrito por el funcionario.
El anterior presidente ejecutivo del Iniser ya había sido llamado a este tipo de trámite en dos ocasiones anteriores, lo que según los abogados de la empresa de seguros es violatorio de la ley el llamar de nuevo a dicha absolución de posiciones.
Al no llegar, el juez dictó sentencia declarando las preguntas que debía contestar Chávez Gil como fictamente reconocidas, es decir, que a todas las preguntas dijo “sí”. La Sala Civil II del Tribunal de Apelaciones de Managua confirma la sentencia del Juzgado Segundo de Distrito de lo Civil.
Una vez que Agroinsa agotó ese procedimiento prejudicial, dicha empresa interpone una demanda ejecutiva en contra de Iniser ante la juez Tercero de Distrito de lo Civil de Managua, Vida Benavente Prieto, quien ordena que se ejecute el embargo de los bienes del Iniser. Luego, el juez Tercero Local de lo Civil de Managua, cumple el mandato de su superiora, la juez Benavente.
INISER SE OPONE
Posteriormente, Iniser interpone escrito ante la juez Benavente, oponiéndose en tiempo y alegando falta de capacidad del demandante por la debilidad que tenía el poder para representar a Agroinsa, falta de mérito ejecutivo de la acción intentada, nulidad de la obligación y de los embargos trabados.
Sin embargo, como contraataque, Agroinsa impugna el poder presentado por la abogada del Iniser, y la juez Benavente declara nulo dicho poder y todo lo actuado por la abogada de Iniser desde el trámite de mediación. Iniser presenta un nuevo poder e interpone un formal incidente de implicancia en contra de la juez Benavente, por considerar que la judicial tiene interés en la causa.
Benavente pasa el expediente al Juzgado Cuarto de Distrito de lo Civil de Managua, donde la titular de ese juzgado declara que efectivamente hay falta de mérito ejecutivo en los documentos presentados por Agroinsa al momento de trabar su demanda en el Juzgado Tercero.
AGROINSA APELA
Entonces Agroinsa apela mediante un recurso de hecho ante el Tribunal de Apelaciones de Managua, instancia que posteriormente da lugar a todas las apelaciones de la empresa demandante y declara nulo el poder de la abogada del Iniser y todo lo actuado por ella en el juicio, ordena a la Juez Cuarto de Distrito de lo Civil devolver el expediente al Juzgado Tercero y que se siga adelante con la ejecución del embargo de los bienes del Iniser. Todas estas diligencias no fueron notificadas al Iniser, según afirman los abogados de la aseguradora.
Los abogados del Iniser alegan que la Sala II del Tribunal de Apelaciones de Managua mientras tuvo en sus manos el expediente del juicio, obvió la obligación de revisar si el documento base de la ejecución cumplía con los requisitos para este tipo de demandas, tal como lo establece la Corte Suprema de Justicia en innumerables sentencias.
Sin embargo, según los abogados del Iniser, esta institución no fue notificada del procedimiento anterior. A partir de ese momento el Iniser recusa a la juez Benavente por haber mostrado claro interés en el juicio a favor de Agroinsa.
Ahora el caso está nuevamente en el Tribunal de Apelaciones de Managua, pero en la Sala Civil I, donde se espera que en los próximos días dicha instancia del Poder Judicial resuelva conforme lo establece la ley.
LOS PERITAJES
El domingo 7 de marzo de 1999, aproximadamente a las 10:30 de la mañana, se produjeron daños en los tres turbogeneradores del Ingenio Victoria de Julio, asegurado por Iniser.
Después del siniestro, donde resultaron varias piezas de tres turbogeneradores eléctricos dañadas, cinco peritos contratados por ambas partes, hicieron sus valoraciones del caso y cuatro de ellos concluyen en sus reportes que el problema fue originado por rotura de maquinaria.
Uno de los peritos, de nombre José Montes Berdugo, de la empresa Ajustadores de Centroamérica S.A. (ADECA), con sede en San Salvador, El Salvador, después de abundar en detalles sobre el problema en Agroinsa, afirma que “de cualquier forma, la causa del siniestro es de tipo mecánico, situación que a nuestro juicio debe ser catalogada como una ROTURA MECÁNICA DE MAQUINARIA”.
Montes después de analizar la cobertura de la póliza denominada Todo Riesgo de Incendio, explica que en la cláusula A, inciso b, se establece que los daños producidos directa o indirectamente por rotura mecánica o falla eléctrica y/o desarreglo de maquinaria o equipo, están excluidos.
Montes también establece que “con base a la exclusión anteriormente citada, sometemos a su consideración que este reclamo no tiene cobertura en al póliza de todo riesgo contratada por Agroinsa”.
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