Graduación entusiasma a bachilleres
Amalia Morales amalia.morales@laprensa.com.ni
El año escolar está a punto de terminar. En muchos colegios comienzan esta semana las pruebas finales, paralelamente aumentan los preparativos de las ceremonias de graduación.
El Ministerio de Educación Cultura y Deportes (MECD), ha prohibido que se hagan cobros a los padres de familia por los actos de promoción de sus hijos, sin embargo, dejó al albedrío de ellos la decisión de hacerlo o no, según establece un comunicado.
A pesar que no es exigido, estudiantes consultados aseguraron que irán y correrán con los gastos que la celebración supone.
Fátima Blandón, que estudia quinto año en el Instituto Maestro Gabriel, dice que sus papás están de acuerdo en que ella suba al estrado y reciba su diploma el próximo seis de diciembre, día de la graduación.
Blandón, de 20 años, ha estimado en unos 2,400 córdobas los gastos de promoción. Ese monto incluye la compra del anillo que anda por los 1,000 córdobas. Reconoce que sus papás no tienen tantas posibilidades, pero que una ventaja para ella es que tendrá la ayuda de familiares que viven en el exterior.
GASTO MÍNIMO DE C$1000
En general, los gastos de bachillerato no bajan de los 1,000 córdobas, según revelan los propios estudiantes.
El dinero se invierte en la compra o alquiler de toga que oscila entre los 120 y 240 córdobas. Las fotografías para el diploma y los trámites del título no salen por menos de 100 córdobas.
El gasto fuerte de las ceremonias es el alquiler y arreglo del local. Blandón dice que su acto se hará en el auditorio del colegio. Para eso tienen ahorrado unos 6,000 córdobas, que no alcanzan para la ceremonia y la fiesta, porque a cada estudiante se le está pidiendo un adicional de 300 córdobas.
Alumnos del Autónomo Experimental México, dijeron que ellos harán su ceremonia en el Centro de Convenciones de Plaza Inter. No saben cuánto cuesta, pero allí se les ha pedido una cuota de 30 dólares o 435 córdobas, a pesar que tienen una cantidad recogida en el transcurso del año en actividades extracurriculares.
DAN GUSTO A SUS PADRES
Aunque son muchos los entusiasmados con la ceremonia de graduación, algunos aseguran que no asistirán, más que por recursos económicos, por solidaridad con los que no pasarán el año escolar.
Luis Pérez, del quinto año D, del México, dice que no se graduará en ceremonia. “No es por falta de dinero, sino porque de mi sección casi nadie va a ir”. Agrega que de 50, tal vez unos 15 subirán por el diploma.
En cambio, Gabriel Orestes, Marlon Meinard, Lester Selva y Guillermo Hernández, también alumnos a punto de bachillerarse, dicen que subirán por “darles ese gusto a nuestros padres”.
MÁS ALLÁ DEL BACHILLERATO
Entre los apuros de los exámenes y la promoción, los alumnos hacen planes para la universidad. Algunos consultados aseguran que entrarán a universidades privadas, otros optarán por carreras técnicas y otros buscarán trabajo, pero no saben en qué, porque no tienen preparación específica en algo.
Yhajaira Miranda y su hermana Carolina, de 20 y 19 años, respectivamente, por ahora no se ilusionan con la educación superior. Por razones económicas están pensando en “sacar algo técnico o trabajar en algo”.
Lo mismo Marlon Meinard, quien ya hizo un curso de refrigeración, y con la ayuda de un amigo espera engancharse en eso y estudiar por la noche, si pasa el examen de admisión en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
PROYECTO ESCOLAR
En los gastos de promoción los alumnos incluyen “el proyecto” que deben dejar a la escuela para beneficio de los estudiantes que quedan. Los alumnos de los turnos vespertino y nocturno han previsto heredar 50 sillas plásticas para el auditorio. En cambio, en el Experimental México, los muchachos legarán una conjunto de trajes típicos. En otros centros se exige dejar un libro para la biblioteca. 
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