Insuficiente integración de mercados financieros
María Antonia López M. maria.lopez@laprensa.com.ni
Los procesos de integración regional han sido la tónica desarrollada por los países de América Latina a lo largo del año 2001, muchos de los cuales se han consolidado durante el presente período, no obstante, la unificación de los mercados financieros de la región centroamericana no ha avanzado tan rápidamente como el intercambio de bienes y una de las mayores dificultades que enfrentan es la diversidad de monedas en circulación, así como su valor frente al dólar.
Ésta es una de las estimaciones que aparecen en el documento “Mas allá de las fronteras: el nuevo regionalismo en América Latina”, título del informe de Progreso Económico y Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), editado para el presente año.
Aunque en el mismo informe del BID hay un reconocimiento sobre el avance en materia de integración de bienes, no se ha alcanzado el mismo nivel en cuanto a servicios financieros se refiere.
“Los mercados financieros nacionales centroamericanos sufren serias limitaciones que restringen su capacidad de canalizar eficientemente los recursos entre los agentes financieros”, refiere el informe regional.
Uno de los problemas identificados por el BID sobre los capitales centroamericanos es el subdesarrollo en el que están sumergidos con respecto a las economías propias de los países, que para sobrevivir se dan a la tarea de cobrar altos márgenes de interés y carecen de efectivos procesos de clasificación de los préstamos.
Por otro lado, presentan dificultades para introducir nuevas variedades de servicios a fin de diversificar los mercados bursátiles, facilidades de capitales de riesgo y servicios de seguros, lo mismo sucede con el mercado de seguros, dificultando los procesos de reforma de pensiones que se están dando en la región.
El organismo multilateral recomienda que un proceso de integración financiera en Centroamérica dejaría como beneficio el crecimiento del mercado, promueve la competencia, reduce los márgenes y las tasas de interés, así como mejora la eficiencia y permite la diversificación de los servicios.
¿EURO O DÓLAR?
Aunque no se puede descartar la disparidad en las monedas centroamericanas “El Salvador ha dolarizado su economía, Guatemala sigue la política de la ‘flotación sucia’ y los otros países tienen tipos de cambios móviles”.
La recomendación general en ese sentido, es que los países deben adoptar una moneda única como lo hicieran los europeos o bien dolarizar sus economías.
Así también recalcan en la necesidad de poner en práctica reglamentos homogéneos sobre la práctica bancaria, para evitar que las quiebras puedan afectar los capitales unificados.
COMERCIO AVANZA
En tanto el mercado de bienes avanza. Según el análisis del BID, América Latina entró en un proceso acelerado de integración de los mercados, atribuidos a mejores condiciones para los países, propiciadas por la apertura comercial y nuevas posibilidades de inversión externa.
La intención no ha sido solamente el fortalecimiento del intercambio de productos, sino de eliminar las barreras entre las fronteras, fundamentalmente las terrestres, y por ello se practican ingentes esfuerzos en la unión aduanera. La región la ha denominado como Mercado Común Centroamericano (Mercomun).
El objetivo fundamental es la armonización de los aranceles, así como la posibilidad de ingresar mercadería sin afectar la carga con impuestos diferenciados que encarezcan el producto.
No obstante, el fortalecimiento de esas relaciones para toda la región, está estrictamente vinculado a la existencia de infraestructura (carreteras), con capacidad de soportar la apertura de mayor tránsito de carga. Por ello, la iniciativa del Plan Puebla Panamá (PPP), es una oportunidad que no se puede obviar en las actuales circunstancias.
En materia de acuerdos regionales, Nicaragua ha establecido varios tratados, bilateralmente con México en 1997, como región con República Dominicana, Chile y en proceso con Mercosur, Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), Canadá y Estados Unidos.
Datos comparativos recopilados por el BID revelan que el flujo comercial en el año 2001 para Nicaragua creció más con Estados Unidos, Canadá y Centroamérica, que con el resto del mundo.
Pero también el informe reconoce los riesgos a los que están sometidos los países pequeños, cuando los procesos de apertura comercial se acentúen. Y eso sucede cuando la base tributaria es pequeña, reduciéndose aún más tras la disminución de los aranceles, se produce una alta rotación de empleados y menos posibilidades de capacitación para la adaptación de las nuevas tendencias.
De igual manera, deben hacer frente a la competencia que representa el ingreso de productos con mayor desarrollo que los locales, obligando a sectores industriales pequeños y medianos realizar inversiones que no necesariamente tienen a la disposición inmediata.
Por otro lado, los países del Caribe y Centroamérica, se mantienen expuestos a los peligros naturales por estar concentrados en un área de alto potencial de desarrollo de huracanes.
Aunque en Nicaragua, la reducción de ingresos a los países será más palpables, este país todavía tiene algunas posibilidades ya que en muchos casos la vigencia de nuevos aranceles se practicará hasta el año 2005, período en el que se ha previsto que la mayor parte de los productos ingresen libres.
Mientras tanto, este país registra los más bajos para la agricultura en toda América Latina, menores al 10 por ciento de forma global.
EXPERIENCIA EUROPEA Y LATINA
La armonización de los mercados financieros en Europa se hizo mediante la puesta en práctica del llamado “pasaporte único”.
La idea fue la prestación de servicios financieros en los países anfitriones a través del comercio o de la inversión, solamente con la autorización del país de origen.
Resultado de esa práctica fue mayor integración de la banca y los mercados bursátiles.
En América Latina no se puede, según el BID, realizar un proceso similar debido a la ausencia de protocolos y leyes paralelas.
Tampoco hay heterogeneidad en las instancias normativas y la balanza fiscal.
Las diferencias que radican entre los grupos financieros establecidos.
La divergencia entre los tipos de cambio que predominan actualmente.
FUSIÓN O INTERESES COMUNES
Pequeñas fusiones que se han practicado llevan como interés fundamental, según el BID, algunos intereses creados, tales como la armonización de regulaciones y acuerdos institucionales de intercambio de información entre países. 
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