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LUNES 11 DE NOVIEMBRE DEL 2002 / EDICION No. 22909 / ACTUALIZADA 02:30 am
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Suplemento deportivo - Brusco final de un sueño imposible
Juegos sin pies, ni cabeza

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.Los Juegos Centroamericanos aparecieron como un proyecto impulsado por el Gobierno, pero finalmente no hubo respaldo

La construcción de nuevos escenarios deportivos era la principal justificación para la realización de los VIII Juegos Centroamericanos del 2005.

 

Edgard Tijerino M.
edgard.tijerino@laprensa.com.ni

“Usted no sabe lo que pesa un muerto”, le dice el abuelo de García Márquez al tío Quinte en uno de los pasajes de las Memorias del ganador del Premio Nóbel... Eso mismo podíamos haberle advertido a los que consiguieron para Nicaragua, la sede de los Juegos Centroamericanos del 2005.

Pese a que fui calificado como un incurable pesimista por el diálogo que sostuve en aquella ocasión con el entonces Presidente Electo, Enrique Bolaños, durante el cual mostré mi incredulidad alrededor de una misión que, por lo que he visto en casi medio siglo de transitar por nuestro deporte, saltando sobre escombros –aunque deslumbrado por ciertas milagrosas excepciones–, consideré improbable, próxima a lo imposible, decidí no ser un rompe-ilusiones, y me refugié en una tolerancia de prefabricada ingenuidad, mientras todos, perseguíamos el sueño: convertir en algo real, el proyecto de hacer esos Juegos.

UN ATREVIMIENTO

Me pregunté: ¿Y si se hacen?... Y pensé, pensé y pensé ¿Cómo podríamos lograrlo?, y no dormí tratando de encontrar inútilmente respuestas alentadoras.

Confieso: fui sorprendido por la obtención de la sede... No creí que se atreverían, pero Jaime Arellano y Julio Rocha, con el respaldo de Herty Lewites, consiguieron el visto bueno del futuro Presidente, y se catapultaron hacia el riesgo... Mas allá de no tener respuestas, el Ing. Bolaños llevó su entusiasmo y excitación a tal nivel, que se comprometió sin reflexionar.

¿Han hecho un estudio de los costos de ese proyecto?... “No, pero los vamos a montar”, me respondió desde Washington; ¿Tiene usted una idea leve del grado de dificultad que deberán superar en medio de tantas limitaciones imperantes?... “Superaremos esas dificultades. Necesitamos confiar en nosotros mismos”; ¿Sabe que estamos en kilómetro cero, sin instalaciones, sin plan de desarrollo, con un Comité Olímpico sin fuerza y sin dinero y con Federaciones infuncionales?... “Todo es difícil, pero el éxito se consigue derrotando a los factores adversos. Yo estoy acostumbrado a eso”, continuó; ¿Analizaron cómo enfrentar la lucha contrarreloj y la estrategia para conseguir recursos?... “A eso vamos. No hay que preocuparse, organizaremos esos Juegos”.

Un año después, mucho tiempo por cierto, el Presidente comprobó amargamente que se había precipitado respaldando un proyecto demasiado ambicioso, y tiró la toalla.

EN UN LABERINTO

¿Por qué resultaba difícil creer que era posible derrotar los factores adversos?... Porque nuestro deporte ha vivido en un laberinto de complicaciones, deformaciones, contradicciones, envidias, palmazón y abandono, en el cual, pasado, presente y futuro coexisten anulándose como explica Faulkner en “El sonido y la furia”.

Yo tenía cuatro años cuando a mi padre se lo ocurrió llevarme a la inauguración del Estadio Nacional en 1948. Y me consta no por lo que recuerdo, sino por una foto que él conserva... Ese parque, llamado “olímpico”, utilizable en principio para béisbol y atletismo, y más adelante para todo, incluidos circos, tomas de posesión, corridas de toros, carreras de motos, sede del Consejo Supremo Electoral, sitio para misas y apariciones de profetas, y hasta con un rincón que sirvió como calabozo de la Policía de Tránsito, se convirtió, hace 54 años, en la primera y hasta hoy única instalación deportiva de calibre que ha tenido nuestra capital... No hemos sido capaces, después de esa gestión de Somoza García, de hacer otro estadio, mientras todas las capitales de Centroamérica los han construido y renovado en el último medio siglo, y países con más elevados índices de pobreza, también lo han hecho.

De pronto, pretendíamos llenar de instalaciones Managua... Se habló de un Estadio ciertamente Olímpico con capacidad para 15 ó 20 mil personas, asegurando una pista de tartan... Era necesario agregar un gimnasio multi-usos, algo que le ha hecho falta a Managua desde que fue inventada, un velódromo, una pileta para clavados, sitios específicos para deportes de combate, un polígono de tiro, otras cuantas cosas, una Villa Olímpica o recurrir a los hoteles, un equipo de trabajo a tiempo completo, y un decidido apoyo gubernamental, sobre todo en capacidad de gestión, como se hizo en los años 80 para poder montar anualmente hasta 16 eventos internacionales en este país.

AL BOLSAZO, IMPOSIBLE

Cuando escuché que “al bolsazo” se habían calculado 32 millones de dólares, prácticamente descarté que el proyecto se concretara... Si en Panamá, con el Gobierno involucrado de la cabeza a los pies, un reciente Estadio de Béisbol costó casi 20 millones de dólares, ¿Cómo pretendíamos hacer aquí los juegos con sólo 12 más haciéndonos falta todo lo que los otros tienen?

Y lo más grave: el deporte en Nicaragua, no interesa... Pese a lo saludable, lo educativo, lo anti-delictivo y lo necesario que es... Fidel Castro no estaba loco cuando propuso una clínica, una escuela y una cancha al mismo tiempo. Por esa razón Cuba tiene el liderazgo latino en los tres sectores, salud, educación y deportes, y han sido esas sus grandes armas... Claro, no voy a justificar todo lo cuestionable que tiene su estilo de manejo, pero demostró que sí se podía.

El deporte hay que sentirlo por haberlo vivido, como Fidel, quien según la leyenda, quiso ser un pitcher de Grandes Ligas, o un corredor de medio fondo... Los “Ulloa” en basket no hubieran sido posibles sin William Ramírez, así como los “Ricardo Morales” en fútbol sin el apoyo de Walter Ferreti... Fue Emmett Lang como Ministro de Deportes quien forzó un respaldo abierto de todos los sectores gubernamentales ejerciendo la mayor cuota de poder que yo he visto aquí en mis casi 59 años... Y estaba Ramón Cabrales que fue seleccionado en voleibol, y Chepe Molina seleccionado en ping pong y motor de las Copas “Fraternidad”, y las gestiones internacionales para traer entrenadores y garantizar el fogueo mas allá de las fronteras... Y se inventaron los “Cayasso”, y se obtuvieron primero más de 140 y después más de 150 medallas en los Juegos C.A. del 86 y del 90.

MANOS ARRIBA

Pero, pese a todo eso, seguimos sin instalaciones de envergadura... Apenas se rehabilitó el Estadio y se reparó el Polideportivo... Con Doña Violeta y un presupuesto encima de los 4 millones de dólares para el deporte, no los 650 mil actuales que limitan la iniciativa de Roberto Urroz, se hicieron los campos deportivos del INJUDE y por gestión directa de Carlos García, la gente de los Dodgers construyó ese estadio para pequeñas ligas.

Estamos en el 2002 y el tartán en Nicaragua es tan desconocido como un trozo de la luna, hasta hace poco, no circulaba agua en el Estadio Nacional, nuestro principal escenario que funciona en ruinas.

¿Cómo podíamos creer que seríamos capaces de montar esos juegos?... Sin embargo, la terquedad del Presidente Bolaños asegurando contra viento y marea, “los haremos”, mantenía en pie, aunque cada vez más débilmente, el sueño.

Finalmente, el proyecto fantasioso sin pies, ni cabeza, se derrumbó por tercera vez... Ahora, todos sabemos “lo que pesa un muerto”, como le dice el abuelo al tío Quinte en la biografía de García Márquez, “Vivir para contarla”.

¿A QUIÉN CULPAR?

Si se descubrió rápidamente que existían personas que incomodaban, o peor aún, que entorpecían el proceso, ¿por qué no se hicieron cambios?... Jaime Arellano fue un trabajador a tiempo completo y tiene un informe de todo lo que hizo, lo cual presentó en diferentes ocasiones siendo aprobado por quienes lo cuestionaban.

Si los salarios eran altos y molestos, ¿Por qué no ordenar reducirlos?... Si Roberto Argüello reside en Miami, ¿Por qué no se sometió esa dificultad a discusión en diferentes momentos?.

Si mientras no se fortalecieran la salud y la educación, no se dirigirían esfuerzos hacia el deporte, ¿por qué se tardó un año en percatarse?... Por favor.

Si el Presidente fue víctima de un engaño, que no lo creo, ¿cuándo lo descubrieron sus asesores y por qué no colocaron el tema sobre el tapete con toda claridad?

Pienso que aún con Peter Uberroth al frente del Comité Organizador, esos juegos nunca los hubiéramos podido hacer por todas las circunstancias adversas que los estrangularon.

VER TAMBIÉN:

¿Quién presidió el Comité Organizador?

Dirigentes opinan sobre cancelación de los Juegos

Varias razones de la cancelación  
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