Campo & Agro
Caraceños trabajan en seguridad alimentaria
Lucía Vargas C. CORRESPONSAL/CARAZO economia@laprensa.com.ni
La Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), impulsará en Carazo el programa de Seguridad Alimentaria con el objetivo de garantizar a los pequeños y medianos productores de granos básicos mejores precios con los intermediarios.
El proyecto es financiado por la Unión Europea y dispone de un presupuesto de 92,000 dólares, con el que se pretende beneficiar a 485 productores afiliados a las cooperativas Coodepagro, La Campesina y Coopad, adscritas a la UNAG.
Estas tres cooperativas no fueron priorizadas por el programa “Libra por libra” que impulsa el gobierno para apoyar a los productores en la siembra de primera, explicó Carlos Useda, vicepresidente de UNAG en Carazo.
EN MANOS DE USUREROS
Los componentes del programa incluyen crédito, acopio y retención de cosecha, acciones que permitirán al pequeño productor pagar las deudas que han asumido con los comerciantes “que desde enero prestan sobre la cosecha al campesino, quien después se siente agradecido, pero no analiza que sólo está dejando su ganancia a estos comerciantes”, dijo Useda.
Señaló que por lo general el pequeño productor de granos básicos de la Meseta de Carazo, asume la deuda antes de cosechar y deben pagar 7 meses de interés al prestamista que además le quita su cosecha en la primera a un precio por debajo del mercado.
Useda dijo que esto no le deja margen de ganancia “a pesar de ser (el campesino) quien se desveló y dio largas jornadas de trabajo junto a su familia para cuidar la siembra, si en el mercado el grano se cotiza a 400 córdobas ellos lo pagan a 200, mientras el productor por su serio problema económico y por falta de silos accede a vender”.
FRUTOS EN LA POSTRERA
El representante de la UNAG, dijo que entre agosto y septiembre se verán los frutos del proyecto “pues en junio van a desembolsar la plata para que paguen las deudas y para que sustenten el acopio”.
Informó que el mecanismo es facilitar dinero sobre el porcentaje de quintales que el productor decida; respetando el precio del mercado.
La meta es regular el mercado informal y hasta poder crear una bodega para vender directamente al consumidor. Otro componente del programa es la capacitación en la siembra de semilla certificada, factor que determina la productividad, pero además preparar al productor en la manipulación del grano al momento del corte, la limpieza y el traslado, donde se ha comprobado que hay grandes pérdidas. 
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