Zona de strikes
¿La defensa el mejor ataque?
Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Este Chinandega merece respeto. Y lo tiene. Se lo ha ganado legítimamente y nadie se atreve a subestimarle de frente a la Serie Final ante el Bóer. Por el contrario, muchos le ven estampa de campeón y uno de sus mejores argumentos es su magistral defensiva.
A través de la historia, figuras como Ozzie Smith en las Mayores o Bayardo Dávila aquí mismo, han demostrado la importancia de una buena defensa, y se han vuelto fuerzas devastadoras para sus oponentes, más allá de su nivel de funcionamiento ofensivo.
Sin embargo, en el béisbol, donde las figuras de jerarquía son más que valiosas, ninguna área funcionada desconectada de la otra. ¿De qué sirve una gran batería como de los Rangers si no hay pitcheo?.. ¿O un gran pitcheo sino hay capacidad para producir?
Así mismo la defensiva necesita de un pitcheo que haga los envíos correctos para complementar el esfuerzo que tiene como finalidad neutralizar al rival. La verdadera defensiva comienza con el pitcheo, que a la vez, se ve beneficiado con una buena defensa.
“Cuando salí de Cleveland y llegué a los Yanquis, me asustaba de que batazos que con los Indios eran hits, en Nueva York no sólo no eran hits, sino que los convertían en doble plays”, recordaba Pedro Ramos, el cubano que estuvo como instructor de pitcheo.
Para que haya rolas por el piso, se hace necesario lanzar bajito, mezclar y sobre todo dar strikes.
Si no hay habilidad para hacer eso, no importa quién esté detrás. No vas a sacar outs. Así que no hay sector que trabaje por sí solo en un deporte tan colectivo como el béisbol.
El juego no tiene un sector más desequilibrante que el pitcheo, que desde luego, se auxilia en la defensa. Pero ¿cómo se explica, por ejemplo, que Arizona tenga récord de 17-2 cuando lanzan Johnson y Schilling y 14-18 con los otros abridores, teniendo todos a los mismos defensores?
El béisbol es pitcheo y en ese aspecto, veo mejor a los Indios, que se las arreglaron para llegar a la Final, y también con toda la legitimidad del caso, pese a su cuestionable defensa. 
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