Justicia por igual
Leyla Martínez Centeno*
Mucha admiración, ha despertado en los sectores humildes, honestos, como es la gran mayoría de nuestro pueblo, la valentía que ha mostrado nuestro presidente ingeniero Enrique Bolaños por su cruzada y lucha feroz contra la corrupción.
Cuando escuchábamos sus promesas de campaña de terminar con la corrupción, nos preguntábamos ¿cómo? si muchos de los que encabezaban las listas de diputados por el PLC son los corruptos de ahora, y se escudan tras la inmunidad para no responder ante la justicia por sus actos abominables de matar de hambre y miseria a nuestro pueblo.
También había escepticismo en el pueblo ¿cómo podía terminar la corrupción, si los caudillos de los dos grandes partidos han sido y son acusados de corrupción, y han podido salir airosos de la justicia, uno manejando los hilos dentro del Poder Judicial y el otro desde su investidura de gobernante, lo manejaban todo con el famoso pacto el control en el Poder Judicial, electoral? Asamblea Nacional. ¿Cómo ofrecerle una esperanza a este empobrecido país?
Los nicaragüenses vemos y confiamos en un presidente que actúa lento, pero seguro de lo que desea para su pueblo, a un presidente que se ha fijado metas y objetivos a cumplir para beneficio de todos, a una Primera Dama que ve por los desvalidos, que con humildad, sencillez, defiende causas justas y promueve con sus consejos ante su esposo, eliminar actitudes de soberbia y arrogancia que a nada puede conducir a un buen gobernante como el ingeniero Bolaños. Bien dice el dicho: “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”.
Me complace que la nueva era haya comenzado a dar sus frutos, que la justicia resplandezca para todos por igual, que en la nueva Nicaragua comience a prevalecer un verdadero Estado de Derecho y que todos nos comprometamos a aportar con trabajo y remangarnos la camisa para terminar con la pobreza y el desempleo.
* Periodista. 
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