Un cultivo ya conocido
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Danilo Benavides Rivera. |
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Para muchos productores el frijol negro es un cultivo nuevo, sin embargo, la historia de éste en Nicaragua data desde los años 1970 según Danilo Benavides Rivera, especialista en mercadeo de semilla del Proyecto de Mejoramiento de Semilla (Promesa).
“Se dice que en 1980 se introduce al país nuevamente semilla de frijol negro, no obstante el proyecto fracasó”, agrega. Ya para principios de los años 1990 se siguió haciendo intentos por restablecer cultivos de esta especie de grano, y no es sino hasta finales de este año que se logra tener una pequeña cosecha.
El fracaso de muchos proyectos que en estos años se iniciaron se debió a que no se contempló en ninguno de ellos el proceso de comercialización. “Es decir, ningún proyecto elaboró de la manera adecuada, las técnicas de mercadeo requeridas”, señaló Benavides.
Debido a esta situación, el productor pierde la confianza en los proyectos de siembra de frijol, y tienen que pasar muchos años para que se restablezca la confianza de parte del productor y que puedan iniciarse nuevos proyectos.
Con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con México, y en una nueva etapa inicial, surgen una serie de instituciones que miran en este TLC una oportunidad para la exportación de frijol negro y plantean ideas de cómo aprovechar esta ventana comercial.
DEFINEN TIPO DE SEMILLA PARA EXPORTAR
Cuando se firma el TLC con México se establece una cuota de exportación aproximadamente de 4,000 toneladas de frijol. Fue entonces cuando diferentes organismos deciden identificar dos variedades de frijol negro que contuvieran dos características para la exportación.
Primero, tenía que ser una semilla que se adaptara a las condiciones climáticas de Nicaragua, y, segundo, que fueran semillas capaces de crear plantas resistentes a enfermedades y que fueran aceptadas en el mercado mexicano, “principalmente”.
“Bajo esa óptica, en 1999 Promesa y el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) firman un convenio a través del cual se comienzan a tratar variedades de semillas provenientes de México. Y éste es un trabajo que el INTA hasta la fecha ha seguido desarrollando”, explica Benavides.
Posterior a esto comienza el trabajo de selección de semillas y variedades que fueran adaptables al medio nicaragüense e inicia la multiplicación de semillas de este tipo.
Promesa se encargó de reproducir más estas semillas hasta obtener un volumen suficiente con el cual pudiera abastecer a los productores.
A inicios de 2000, diferentes instituciones se inician en la producción de semilla, entre las que están, la Asociación de Productores del Sur (Aprosur) y la Asociación Regional de Productores de Semilla de Occidente (Asoresem) y la Cooperativa de Productores de Matagalpa (Coopamat).
Más tarde se integra Agronegocios SA (Agronegsa) y la Comercializadora de frijol, arroz y maíz, SA (Cofamsa), y ya para finales de 2001 se comienza a multiplicar en grandes proporciones la semilla para siembra.
INTA MULTIPLICA
En la actualidad, el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) está coordinando el sistema de multiplicación de semillas con la colaboración de diferentes instituciones vinculadas a la comercialización.
-Danilo Benavides Rivera, especialista en mercadeo de semilla del Proyecto de Mejoramiento de Semilla (Promesa), señala que la producción de semilla de frijol negro no ha logrado cubrir la demanda de los productores. Para el especialista, el principal problema que visualiza en la obtención de la semilla para la producción es la falta de recursos financieros para satisfacer la cadena de multiplicación. 
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