Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
LUNES 27 DE MAYO DEL 2002 / EDICION No. 22741 / ACTUALIZADA 1:30 am
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   

Zona de strikes
¿Qué veremos?

Foto  

 

Edgard Rodriguez c.
edgard.rodriguez@laprensa.com.ni

Cada año un equipo será campeón. Lo más difícil es jugar bien.

Sin embargo, tanto Chinandega como el Bóer, disponen de las herramientas necesarias como para responder a las expectativas de la fanaticada pinolera en torno a los niveles de calidad del espectáculo que les será ofrecido en la Gran Final del béisbol nacional que inicia este martes.

Así como Roland Barthes ha dicho que la literatura es la fiesta de las palabras, para nosotros la Serie Final es la máxima celebración del béisbol pinolero. Los estadios recuperan su vitalidad a través del regreso del público y el entusiasmo se eleva al máximo por el caudal de emociones.

Recuerdo que la Serie Final que más me emocionó ocurrió en 1982, cuando los Dantos y Rivas se trenzaron en electrizantes batallas que mantuvieron en un vilo a la afición nacional. Y de no ser por el penoso último partido (Rivas ganó 19-18) competiría con cualquiera en calidad.

Eran los días en los que el ejército había armado una verdadera tropa compacta, pero el Rivas se defendía a base de garra y espíritu combativo. En esta ocasión, el equilibrio entre Chinandega y el Bóer es quizá lo que más salta a la vista, aparte de sus aficiones ávidas de un campeonato.

Este Chinandega de ahora es muy similar al que lideraba Pablo Juárez junto al entonces joven Próspero González. Se trataba de un equipo bastante bien estructurado y al igual que ahora, sólo se le veían dos brazos sólidos en Asdrudes Flores y Juan Baca, con Alberto Vásquez detrás.

El Bóer ha contado con mejores clubes que este que se fajará ante Chinandega. Sin embargo, hay un detalle que impacta en este club y es su espíritu combativo. Muy pocos equipos han mostrado capacidad para soportar la presión y reaccionar cuando todo parece estar consumado.

¿Pero qué veremos?.. Antes de averiguar quién se llevará el título, me gustaría ver esa defensiva del Chinandega atrapando lo que se mueva y al Bóer extrayendo un éxito de las brasas. A Sandy Moreno retando a Adolfo Matamoros y al “Brujo” probando que aún produce en su laboratorio.

Pero sobre todo, me gustaría observar a dos aficiones vibrando al ritmo de sus equipos, pero sin olvidar que el béisbol es una de las pocas actividades en las que podemos converger todos los nicas más allá de nuestras diferencias políticas o filosóficas y que le debemos cuidar.

Me gustaría ver a Bayardo Dávila con deseos de jugar. Cuando se lo propone es capaz de lo más increíble. A Juan Vicente López desbocado hacia primera intentando evitar un doble play y a los fanáticos, cuyos equipos han sido vencidos, comprender que esto no es más que un juego.

Alguien ganará este campeonato. Veremos si son capaces de jugar bien. Hay quienes tenemos como barómetro algo más que un resultado. ¿Pero para qué sirve jugar bien si no se gana? Pues sirve para el placer. Al igual que un poema o una taza de café. Sirve para el gusto.

Así que desde mañana, todos vamos al estadio y pese a la proximidad del Mundial de fútbol, no hay duda que béisbol será lo que respirarán los aficionados, mientras intenta hacer realidad las ilusiones que por ahora aguardan en sus corazones.  
.


---

   
Otras Noticias

¿Quién tiene más?

¿Qué veremos?

De pie, pelea Tyson

Deportivas al día

Feliz al mundial

Arriba Brasil

“Hay pocas como yo”

Dominio de Coulthard

Heppner sigue líder en el Giro de Italia

Argelio al carga

Se sacaron chispas

Campuzano pega primero

Corea Japón

¿Quién será el crack?

Los favoritos

“Es difícil pronosticar”

Leyendas que quedaron out

Se derrumbó Padilla

“Esta serie será dura”

Lee indiscutible

Fue un milagro

Randy superó a Walter

El cuarto de Sinclair




anuncio