A Maritza Rivas en su quinto aniversario
Un día martes 20 de mayo, hace cinco años, los chontaleños y especialmente los tomasinos, recordamos con mucha tristeza la desaparición de una mujer ejemplar, de una dama llena de virtudes, poseedora de un gran humanismo y protectora de los más desposeídos, me refiero a mi sobrina querida, doctora Maritza Rivas de García.
Maritza: ¿Cuándo nuestros ojos volverán a verte? Por todas partes te busco y no te encuentro, tu presencia nos hace falta. Cuando me acuerdo de ti, siento algo extraño en mi alma, mis ojos se humedecen y mi corazón se oprime. Parece un sueño pensar que no existes, de mi mente no se olvidan tus recuerdos cariñosos, pues sabías compartir con tu familia las alegrías y las tristezas.
Maritza: para no sufrir tanto, me hago la idea de que andas en un viaje lejos y que tienes que regresar, y que a tu regreso volverá la alegría a tus hijos, a tu madre, a tu hermano, a tu esposo y a tus tías que tanto adoraste.
Eres luz poderosa que desde el infinito me iluminas como una fuerza mágica que conduce a hacer el bien a los desposeídos. Tuve la dicha de compartir contigo el amor por la justicia y el respeto por los semejantes.
Tu tía.
Daysi Orozco de Sirias 
|