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“Misterio Indio”: Vuelta al pasado indígena
María José Matus León
“Mientras que los blancos proclamaban que los indios eran bestias, los segundos se contentaban con sospechar que los primeros eran dioses. A ignorancia igual, el segundo procedimiento es más digno de hombres, ciertamente”. C. Lévi-Strauss (Tristes Tropiques)
Joaquín Pasos Arguello (Granada,14 de mayo de 1914). Estudió en el Colegio Centroamérica, donde se graduó a principios de 1932. Desde temprana edad empieza a escribir poesía, la cual se considera de una precoz madurez, fue por eso el primero entre sus contemporáneos que marcó un hito en la poesía nicaragüense.
A los 16 años, Pasos participa en el llamado “Movimiento de Vanguardia”, liderado por José Coronel Urtecho y Luis Alberto Cabrales, por su corta edad fue considerado el benjamín del Movimiento de Vanguardia, y uno de sus principales precursores, fundador de los que se denominó el “Anti-Parnaso, donde se proponía una lucha formal y decisiva contra la tendencia deplorable del parnasianismo.
La vanguardia literaria nicaragüense encuentra su principal manifestación en la poesía. Dejando Pasos a su muerte (20 de enero 1947), una producción no cuantiosa sino antológica que va de los primeros poemas creacionistas hasta los últimos menos superficiales, más profundos como “Canto de guerra de las cosas”, su testamento y predicción del hombre atómico, tecnificado, hecho cosa, y “Misterio Indio”, recopilación de sus poemas con temática indígena al que me quiero referir.
Pablo Antonio Cuadra decía que “Joaquín Pasos pudo haberlo titulado “Poemas de un joven que nunca conoció al indio”, porque Pasos fue toda la vida un poeta citadino, y no sólo nunca viajó, sino que tampoco nunca salió al campo. Sin embargo, conoció al indio mejor que nadie, y, él mismo se hizo indio en su poesía para redescubrirnos al indio como es por dentro, en el mismo misterio de su ser”
Breve reseña de Misterio Indio
Desde la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, hasta el siglo XX, se desprecia y se ha intentado enterrar la cultura y la identidad de nuestros antepasados indígenas o al indio mismo, al campesino. Fueron los jesuitas los primeros en reconocer el valor del arte indígena, y en la línea nicaragüense, los que siguieron esta tradición iniciada por los jesuitas fueron los poetas vanguardistas y luego los posvanguardistas. Podemos decir que tanto los vanguardistas como los posvanguardistas, coincidieron en su meta establecida, ya que ambos grupos anhelaban lograr un sentimiento patriótico, una conciencia nacional, aunque se diferenciaron en su medio de lograrla.
Entre estos poetas figura Joaquín Pasos, quien escribió “Misterio Indio”, cuyos poemas reflejan una vuelta a, y penetración en, la conciencia indígena con el propósito de redescubrir la identidad del contemporáneo mestizo latinoamericano; de redescubrir el enterrado lado indio de su doble herencia: indígena y europea.
Joaquín Pasos logra en esta vuelta, expresar los valores inherentes al indígena, entre ellos el papel importante del misterio, de la naturaleza y de lo elemental. El enfoque en el indio, entonces, equivale a una afirmación y revalorización del él mismo.
En fin, se define por una maravillosa sencillez, un inocente primitivismo. Esto no debe confundirse con una actitud idealizante del mundo, sin embargo como afirma Pablo Antonio Cuadra: “...los indígenas llevan una vida demasiado dura para que pudieran idealizarla; había constante lucha con las fuerzas naturales”. Entonces por “elemental”, más bien se quiere decir la falta de enredo intelectual, un alejamiento de las ideas y un acercamiento a las cosas, a la tierra.
A lo largo de Misterio Indio se encuentran ejemplos de añoranza, así como un enfoque básico de las culturas indígenas.
“El indio nicaragüense necesitaba ser descubierto con todo su mundo extraño y lejano, con su dolor, su modorra, su pereza, que le nace del trópico y que el mismo trópico se ha encargado de aumentar”, dice Horacio Peña.
Y es, en Misterio Indio, que vemos al indio reflejado y elevado a su máxima expresión, con todos sus valores, aquellos que aún no le han sido arrebatados, su primitivismo, su auténtica significación filosófica y poética. |
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