Mi Punto de Vista
La sentencia
Freddy Potoy Rosales freddy.potoy@laprensa.com.ni
Antes de la sentencia contra Byron Jerez Solís y compañía, las triquiñuelas políticas eran evidentes. Los sandinistas por mucho que quisieron negar que estuvieran presionando por sacar algún rédito político de la aplicación de la justicia, al final quedaron mal parados.
La juez Juana Méndez, en vez de estar en el despacho judicial, que es donde le correspondía, quién sabe dónde estuvo, y no quiso decir a los periodistas que la esperaban, dónde permaneció entre el viernes y la mañana del sábado.
La oportuna aplicación de la justicia, los procedimientos de ley y el respeto a los nicaragüenses fue lo de menos entre el viernes y el sábado. La juez se “perdió” muchas horas cuando sabía que Nicaragua la esperaba para la sentencia el viernes y no el sábado, mientras el Juez Ejecutor nombrado por el Tribunal de Apelaciones de Managua, se cansó de esperar a Méndez para verificar si Jerez estaba detenido ilegalmente. (Ahora veamos qué pasará en el Tribunal de Apelaciones de Managua).
Leyendo entrelíneas la sentencia, tiene cosas interesantes. Bien por el auto de prisión a quienes se lo merecen y que se le abra causa a cuanto corrupto esté vinculado a casos como éstos.
Pero me llaman la atención algunos aspectos de la sentencia. Era imposible que Jerez y compañía obtuvieran un sobreseimiento por mucho que Alemán y sus aliados sandinistas lo quisieran, pero vamos a otros escenarios. Interesante que la Juez sugirió que se investigue a empresas privadas. Me parece bien que si un empresario, un sacerdote o cualquier otro tipo de persona que resulte implicada en actos de corrupción, deba responder ante la justicia. Pero hay algunas cosas raras. Políticamente pensaría que también se pretendía confrontar al presidente Enrique Bolaños con la empresa privada. Lean bien la sentencia.
La causa que se le abre a Sergio Centeno Caffarena, hijo del fiscal general de la República, doctor Julio Centeno Gómez, justo en este momento no es gratuita. Ahora podríamos esperar alguna respuesta en el caso Banic o se olvidan del Interbank. Hubo cuando menos otras tres personas a quienes no mencionaré porque fueron excluidas de la sentencia, que quizás pudieron ser castigadas con auto de prisión, pero no fue así. ¿Qué pasó? Lean bien la sentencia.
Si a esto le sumamos que hay algunos altos funcionarios del gobierno que le están “metiendo el pie” a Bolaños con comentarios desafortunados y utilizando al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) para presionar a otros funcionarios que quieren luchar contra la corrupción, Bolaños debe estar claro de que no sólo el Frente Sandinista y Arnoldo Alemán desean perjudicarlo, sino que hay varios “Judas” en su gobierno. Mucho cuidado, don Enrique.
Si el presidente sabe que hay algo que se está tramando, que sea él quien se adelante a denunciarlo con firmeza y que haga prevalecer la justicia, cueste lo que cueste. Bolaños no debe dar tregua a los corruptos ni mostrar signos de debilidad porque lo rematarían a él. 
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