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La clave del placer
Suyapa Díaz y Silvia Carrillo/Especial para NOSOTRAS nosotras@laprensa.com.ni
Natalia, joven profesional de 27 años no encuentra explicación a la ausencia de orgasmos en sus relaciones. Ha tenido dos parejas sexuales y con ninguna de éstas ha logrado alcanzar el clímax.
“No puedo culpar a mis parejas de no tener orgasmos, porque mi primera pareja era muy cariñoso y me tenía mucha paciencia. Yo pensé, cuando era más joven, que eran orgasmos los que tenía al tener relaciones con él, pero con el tiempo me he dado cuenta que no los tenía”, confiesa.
“Con mi actual pareja descubrí que realmente en el campo de la sexualidad me faltaban muchas cosas por experimentar y aprendí a conocer mejor mi cuerpo. No tengo muchas inhibiciones cuando tenemos relaciones, por eso me preocupa no tener orgasmos, porque sí disfruto muchísimo estar con él”, agrega con tono de preocupación esta joven.
Las cosas en el plano sexual son muy diferentes para Carmen, de 28 años y estudiante de Contabilidad. Se mantiene soltera y al igual que Natalia, dice que solamente ha tenido dos parejas sexuales.
Durante cuatro años sostuvo relaciones con quien fue su primer novio. “Sí tuve orgasmos con él, pero te confieso que es con mi novio actual que he disfrutado más tener relaciones”, afirma.
Carmen atribuye lo anterior a que “con mi ex no tenía confianza. Es contradictorio porque es con quien más tiempo jalé, pero él no era cariñoso. Era un tipo que solamente se preocupaba por satisfacerse él y lo que yo sintiera era poco importante”, nos cuenta.
Añade que “en cambio, con mi novio actual me siento deseada, querida. Él se preocupa más por complacerme a mí que a él. Además es cariñoso, siento que me quiere y estoy segura que es fiel. Definitivamente que lo disfruto más con él que con el anterior”.
Carmen se define como una mujer desinhibida sexualmente y su autoconcepto es clave para disfrutar de su vida sexual, según afirma la sexóloga Auxiliadora Marenco, quien sostiene que la sexualidad debe disfrutarse plenamente y para esto es primordial no privarse de emociones por pena o por miedo.
El grado de confianza que exista entre las parejas es básico para alcanzar la satisfacción máxima. Plantear las inquietudes que tengan y hablar abiertamente de las cosas que les gustaría experimentar, como la variedad en las posiciones sexuales, sin sentir vergüenza.
Para que exista una sexualidad plena, es importante el respeto, la delicadeza, las caricias y la valoración, explica Marenco.
SEGURIDAD EN TI MISMA
La autoestima es el concepto que uno tiene de sí mismo y que crece con nosotros desde la familia. Por ejemplo, cuando nuestros padres nos estimulan y nos dicen que somos bonitas e inteligentes, esto viene a aumentar nuestra confianza.
Esto significa que cuando llegue el momento de comenzar una vida sexual, vamos a sentirnos capaces de dar y recibir placer, amor y sentirnos bonitas y desinhibirnos para experimentar nuevas emociones, según la sexóloga.
AMANTES Y AMIGOS
Prueba de la importancia que tiene la comunicación y la confianza en las relaciones sexuales es el matrimonio de Sandra González y Cairo Calero, quienes tienen catorce años de convivencia.
Sandra cuenta cómo su relación ha tenido altibajos. “Hablamos ciertas cosas de sexualidad, pero al hombre se le hace más difícil e incómodo comprender cuándo la mujer está indispuesta y demostrar su delicadeza a la hora de hacer el amor”, dice Sandra.
“Al principio de nuestra relación todo era bonito. Me gustaba que Cairo me acariciara sin prejuicio, que me hiciera sentir mujer, eso es lo que se necesita. Hoy en día trato de decirle a mi esposo que quiero ingeniármelas para hacerlo disfrutar grandemente y hacerlo entender que puede haber más pasión entre nosotros. He intentado seducirlo con un baile bonito y apasionante, excitarlo”, confiesa Sandra.
ORGASMOS
El orgasmo como respuesta fisiológica representa el punto de culminación del coito, pero no todas las parejas pueden experimentarlo de forma placentera.
Enrique, de 26 años, recuerda que a los escasos 16 años conoció a una mujer de quien le atrajo su sonrisa y su cuerpo esbelto. Ella fue la primera mujer con la que tuvo relaciones sexuales.
“Ella buscó mis puntos erógenos, la parte pectoral, el abdomen, la pelvis. Me sentí realizado cuando el orgasmo fue real en mi vida, porque se siente un éxtasis de placer y tenés más deseos de estar con esa persona”.
Durante mucho tiempo se ha presentado una interrogante sobre quiénes tienen más orgasmos: las mujeres o los hombres.
La psicóloga Maritza Artola explica que la fase de excitación de la mujer es más larga, debido a que necesita mayor estimulación, pero existe una diferencia importante y es que la mujer conserva la posibilidad de tener un nuevo orgasmo después de la fase de meseta, conocida también como reposo.
“En cambio la experiencia en los hombres es más desgastante. Es decir que el hombre llegará rápidamente al orgasmo y el período de duración de la erección será menor, porque en ese momento ha podido liberar sus deseos de forma rápida”, sostiene Artola.
Silvia, estudiante de Comunicación Social de la UCA, de 20 años, opina que las mujeres no deben entristecerse si al principio del matrimonio no llegan a la cúspide de la excitación, porque esta experiencia se hace presente en la medida que liberamos nuestra mente y emociones, para ser partícipes de algo que produce satisfacción.
“La primera vez me sentí muy bien, todo es como una paz, una cosquilla, algo que te empieza de los pies a la cabeza, un éxtasis rotundo y que deseas que sea eterno”.
Artola sostiene que la respuesta sexual femenina es muy compleja y por esa razón debe contar con una estimulación prolongada, la cual se adquiere estimulando la zona del clítoris.
El clítoris, al ser estimulado durante los juegos sexuales, se engrandece dando sensación de placer y deseos de penetración.
Para el hombre se presenta el estado refractario, que es un período de descanso, durante el cual ellos se vuelven insensibles a un estímulo sexual y se les hace muy difícil tener otro orgasmo, y tienen que esperar un buen rato para lograr otra erección.
Según la psicóloga, algunas personas utilizan métodos muy concretos de estimulación y prefieren usar repetidamente las mismas posturas que los llevaron a alcanzar el orgasmo, afirma Artola.
“Es conveniente innovar y experimentar otras posiciones que resultarán excitantes porque podrían caer en una monotonía o rutina que les traería problemas en un futuro”.
Recomienda a las parejas que no han podido alcanzar el orgasmo: fidelidad, aprender a obtener placer, pero también a darlo, juegos armoniosos y caricias previas a la relación sexual, compenetración y entrega genuina.
ADEMÁS: Etapas para disfrutar Zonas erógenas |
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