Niño quemado con gasolina
Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÓN sucesos@laprensa.com.ni
Leonardo Antonio Altamirano Pérez, de once años, se recupera en Sala de Quemados del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Argüello (HEODRA) tras una cirugía plástica para corregirle los daños provocados por quemaduras de primer grado en su cuerpo, originadas al intentar encender un fogón utilizando gasolina.
Su madre, Marta Lorena Pérez, de 27 años, narró que el menor quiso “atizar” el fuego utilizando un recipiente donde su padre Leonardo Altamirano, de oficio soldador y pintor, guarda el combustible.
“Nos quedamos sin gas en la cocina y mi marido encendió un fogón, pero el niño vio que el fuego no era suficiente y le puso gasolina. Nosotros no acostumbramos usarlo, por el contrario, lo mantenemos fuera del alcance de los niños”, explicó la mujer, que narró la tragedia, cuya causa calificó de “descuido”.
El niño echó gasolina en la tapa de la botella y la lanzó al fuego, que lo alcanzó en la parte derecha de la cara, mentón, antebrazo y mano derecha.
OTRA NIÑA QUEMADA
Con quemaduras en las manos y plantas de los pies provocadas por ceniza caliente de basura recién quemada, permanece ingresada la niña Marcela Gaitán, de trece meses de nacida. Las quemaduras de la niña se empeoraron, porque tras el accidente una familiar le aplicó gas en un intento por disminuirle el dolor. 
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