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Alberto Ycaza y su doble vocación
Jorge Eduardo Arellano
Apenas un año mayor que yo, pues nació en León el 6 de septiembre de 1945, Alberto Ycaza protagonizó una apasionada e impresionante carrera como creador plástico. En parte por razones familiares (su madre granadina, la pintora primitivista que él forjó, era prima hermana de mi abuela materna) y también por interés personal, asistí a sus dos primeras exposiciones en la Escuela Nacional de Bellas Artes: en septiembre de 1963 —a sus dieciocho años— y en diciembre de 1965 —a los veinte—. Si en la primera anunciaba el poder mágico que siempre le caracterizaría, revelándolo a través de las “arenas” del mar —con las cuales se introducía en la belleza del mundo cósmico— en la segunda recurría al dominio técnico de las “veladuras”, o trasposición de colores a base de raspado y transparencia aprendidas del maestro Rodrigo Peñalba (1908-1979), entrañando la creación de otro un mundo, esta vez nostálgico —a lo Watteau—, más europeo que americano.

Perfil
Alberto Ycaza, maestro de la plástica y el teatro
Carlos Tünnermann Bernheim
Han llegado al país los restos de Alberto Ycaza “en busca del cementerio de la tierra natal”. Nacido en León, cuna de artistas notables, un 6 de septiembre de 1945, Alberto Ycaza fue un verdadero humanista que sobresalió como actor, director y autor de obras de teatro, pintor, crítico, ensayista y filósofo del arte.

Conversación Alejandro Serrano y Alberto Ycaza
La clásica utopía posible
Julio Icaza Gallard
Julio Icaza Gallard: Alberto es el único pintor nicaragüense que ha elaborado una teoría del arte bastante coherente, con un método de análisis que denomina “lógico católico cristiano”. En su filosofía del arte, uno de los análisis tiene que ver con el paso de la vi dimensionalidad a la tridimensionalidad, que va más allá de la pintura como cosa mental y se remite a la realidad.
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