Una tecnología que abarata costos
Leslie Nicolás Lacayo leslie.nicolas@laprensa.com.ni
Los animales de tiro han sido durante años el soporte de la agricultura. En Nicaragua y en muchos otros países la tracción animal a como se le conoce, está dirigida a los pequeños y medianos productores quienes no pueden optar a otro tipo de tecnología.
A 97 kilómetros de Managua, en el departamento de León, LA PRENSA se entrevistó con Lucía Urbina Pérez, directiva de la cooperativa de mujeres “Dios es amor”, que se encuentra organizada en este departamento en los municipios de Telica, León, Malpaisillo y El Jicaral.
Esta cooperativa está conformada por 98 mujeres campesinas dedicadas a las labores agrícolas específicamente y se encuentran en la etapa de integración y actualización de socios.
Lucía Urbina comenta que “la cooperativa nace con el trabajo promovido por la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y la Red Latinoamericana de Tracción Animal y Tecnologías Apropiadas (Relata), quienes en conjunto nos inducen a un pequeño grupo de mujeres a trabajar en el uso de implementos agrícolas halados por animales”.
Para realizar este trabajo primeramente en 1996 la UNAG capacita a cuatro técnicos voluntarios quienes se dedicarían a la labor de capacitar a cuatro grupos de mujeres campesinas, 50 en total, pertenecientes a los municipios antes mencionados. “Así iniciamos con poquito no más”, agrega Lucía.
“CREYERON QUE ERA LOCURITA”
Para que los proyectos puedan cumplir con su cometido se tiene que desarrollar un trabajo constante y eso fue lo que llevó a este grupo de mujeres a demostrar a sus maridos y vecinos que el hacer uso de implementos de tracción animal (halados por animales) en la agricultura sí era rentable y que disminuía los costos de mano de obra.
“Los maridos y algunos productores varones nos decían que era locurita lo que estábamos haciendo, que era una perdida de tiempo y que no lograríamos nada”, señala doña Lucía.
Sin embargo al cabo del tiempo la percepción de esto cambió cuando empezaron a verse los resultados: bajos costos productivos, protección del suelo y el medio ambiente.
La cosa no paró ahí. Las mujeres también se interesaron en aprender a adiestrar a los caballos y para ello dispusieron a dos socias de la cooperativa para que se dedicaran a esta labor.
Fue entonces que muchos productores (varones) hicieron a un lado su orgullo y decidieron solicitarles a las mujeres les permitieran conocer también de la técnica para poder manejar los implementos de tracción animal. Y no fue hasta dos años después que la cooperativa de mujeres con el apoyo de algunos varones prosiguió con el proyecto.
MUCHAS EXPERIENCIAS
Las experiencias que esta cooperativa de mujeres en León ha recogido son muchas. “Además que hemos logrado reducir costos, con el uso de la tracción animal hemos podido integrar a la familia en el trabajo productivo, porque los implementos que usamos pueden ser utilizados por todos. Por nosotras las mujeres y hasta por los chavalos también, es decir cualquier miembro de la familia puede hacer el trabajo que en otros casos sólo el hombre hace”, explica Lucía.
Por otro lado, entre las experiencias vividas está el hecho de que muchos han, inclusive, innovado piezas a los implementos que ya existen. Asimismo existen otros productores que se han convertido en toda una institución de capacitación. Transfiriendo sus conocimientos a otros productores, convirtiéndose en muchos de los casos en capacitadores o promotores de Relata, función por la cual reciben una remuneración.
Doña Lucía menciona que son más los logros alcanzados que las limitantes del trabajo que la UNAG y Relata iniciaron hace años. El mayor problema con el que se han topado los productores de estos municipios es la falta de financiamiento para poder adquirir la tecnología de tracción animal. Sin embargo la cooperativa “Dios es amor” está trabajando en la solución de esta problemática.
RELATA EN NICARAGUA
En el país esta tecnología comenzó a promoverse de forma institucional desde 1992, cuando se abre el programa Fomenta, el que posteriormente se convierte en el programa conocido como Red Latinoamericana de Tracción Animal y Tecnologías Apropiadas (Relata), que se establece formalmente en junio de 1999.
Reinaldo Cruz, responsable de la unidad de planificación y evaluación de Relata, explica que el trabajo de esta organización consiste principalmente en recuperar la cultura del campesino en el uso de implementos agrícolas ya existentes, tratando a la vez de mejorar los que ya existen. Todo este trabajo es financiado por la Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo (Cosude).
En toda la región centroamericana los animales de tiro más usados son los bueyes, pero la red promueve el uso de los equinos también. Pues son los animales más apropiados para el trabajo agrícola en laderas. Además que el caballo realiza el trabajo más rápido que el buey, señala Cruz.
El trabajo de Relata se divide en cinco líneas de acción. La información y comunicación consistente en difundir la tecnología, el desarrollo institucional en el cual se integra fundamentalmente a las universidades, la gestión de recursos y proyectos, la comercialización que comprende a la vez la masificación de la tecnología y el desarrollo institucional consistente en el fortalecimiento de la red. 
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