Álvarez Montalván critica a Bolaños
 | Sin embargo reconoce esfuerzos por separar a la Iglesia del Estado |
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Luis Felipe Palacios felipe.palacios@laprensa.com.ni
El analista político Emilio Álvarez Montalván cuestionó ayer la actitud asumida por el presidente Enrique Bolaños, quien el pasado lunes pidió al Cardenal Miguel Obando y Bravo que interceda ante los diputados de la Asamblea Nacional para que aprueben a la mayor brevedad posible la reforma al Presupuesto General de la República.
“Personalmente a mí no me gustó, porque no es congruente con la organización del Estado laico. Me da pena contrariar un poco la posición del Presidente, pero ése es mi punto de vista. Una cosa es el Estado y otra cosa es la Iglesia. Es como que mañana le pidan al Presidente que gestione (ante el Vaticano) para que al Cardenal Obando lo dejen (como Arzobispo de Managua) en Nicaragua. ¿Qué tiene que ver Bolaños con eso?”, criticó el politólogo, antes de dictar una conferencia sobre “Ejército y Sociedad” en el Banco Central de Nicaragua.
Bolaños, cuya administración ha mantenido una fría relación con los obispos por la eliminación de recursos del Estado para becas en la Universidad Católica, invitó al alto jerarca la noche del lunes en su casa de habitación, ubicada en El Raizón, Masaya, junto a Monseñor Eddy Montenegro y el empresario Carlos Mántica, en donde solicitó a Su Eminencia utilizar sus influencias entre los legisladores para aprobar la modificación el Presupuesto que contempla una reducción de gastos en más de 549.5 millones de córdobas.
El analista, sin embargo, no especificó si esa actitud era una muestra de debilidad del Ejecutivo para con la Iglesia Católica. No obstante, tres días antes de la cena entre Bolaños y Obando, el Procurador en Funciones, Francisco Fiallos, despidió de su cargo al procurador especial, Alberto Novoa, presuntamente por haber opinado sobre las “libres” que fue objeto el organismo Coprosa, durante la administración pasada.
“ESTADO LAICO”
Álvarez Montalván, sin embargo —-antes de cuestionar al mandatario— reconoció el esfuerzo de este gobierno por separar el binomio Estado-Iglesia: “Hay un punto de partida muy claro. Este gobierno es un Estado laico, de separación de la Iglesia con el Estado. Eso no existía antes”, añadió.
Contó que durante los 30 años conservadores (1858-1893) la Iglesia y el Estado estaban tan juntos, que incluso tenían un patronato que permitía que los curas recibieran una pensión de parte del gobierno, la cual terminó con la Revolución Liberal de 1893, encabezada por José Santos Zelaya.
“La enseñanza, antes, era obligatoriamente católica, pero eso ya terminó. Como dijo Cristo muy sabiamente: dadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. No tiene por qué andar el uno metido con el otro”, concluyó.
“CLEPTOCRACIA” EN EL PAÍS
En otro orden, el analista político observó una extraña, pero explicable actitud de algunos funcionarios en torno a la “cleptocracia”: “En nuestra cultura política creemos que el funcionario público tiene una oportunidad de enriquecerse casi por un derecho adquirido y no rendir cuenta de lo que administra. Eso forma parte de nuestra cultura, porque eso lo han venido repitiendo todos los Jefes de Estado desde que se fundó la República”, dijo. 
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